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(Laura Mor –CR) Quieren "despertar el apetito", dar ganas a los docentes para que se abran a la experiencia de la fe. Así ha presentado la Fundación Escuela Cristiana este martes por la noche el Certificado de Competencia en Pastoral Educativa que pondrá en marcha el próximo curso. Han hablado de ello en un encuentro con una cincuentena de responsables de Pastoral y representantes de escuelas cristianas en la Sagrada Familia.

"No podemos desvincular la pastoral de la pedagogía", ha defendido la Secretaria general de la Fundación Escola Cristiana de Cataluña, Meritxell Ruiz, al abrir el acto de presentación. Han participado, entre otros, representantes de las escuelas de Lestonnac-Compañía de María, Vedruna, La Salle, FEDAC, Salesianos, Escuela Pía, Maristas, RR. Sagrado Corazón, Gabrielistas, Sagrada Familia de Urgell, Salesianas, Manyanet, Jesuitas, Esclavas del Sagrado Corazón y las Escuelas Parroquiales, así como también del Secretariado de Pastoral con Jóvenes del Arzobispado de Barcelona y algunos de los formadores del curso.

Ruiz ha recordado los orígenes de estos proyectos educativos: "Los representantes de nuestras instituciones instauraron métodos pedagógicos diferentes y muy variados y se diferenciaban en esta mirada cristiana de la escuela", ha apuntado. Y ha dicho también: "Nuestra pedagogía viene de la visión que tenemos de la persona, del mundo, del trascendente".

Con la misma mirada con la que Gaudí impulsó una escuela por los hijos de los obreros de la Sagrada Familia. Un proyecto basado en el método Montessori y que atendió a la dimensión interior y espiritual de los alumnos. Éste es el escenario que ha escogido la Escola Cristiana para presentar un nuevo proyecto de formación basado en la competencia en pastoral educativa.

"Una competencia para desvelar el apetito, el gusto, las ganas, la vivencia, la experiencia", ha explicado Eloi Aran, jefe de área pastoral y socioeducativa FECC. Aran ha descrito "el giro humanista" que ha tomado la concepción de las competencias desde 2008. Y ha dicho que la propuesta quiere "poner conocimientos y habilidades hacia la capacitación de la misión". ¿Y de qué misión se trata? El responsable de pastoral de las escuelas cristianas ha recordado que "nuestras instituciones tienen una misión educadora, social y, en definitiva, evangelizadora".

Como mapa de líneas de tren, el certificado se obtiene cuando se han recorrido todas las líneas. Hay tres y se estructuran por zonas. Las zonas iniciales del recorrido de cada curso responden a la formación inicial común y, a medida que se avanza, cada alumno puede elegir itinerario y diversificar su formación. En las zonas de final de curso se buscan espacios de encuentro, la relación, para realizar experiencia comunitaria.

Son recorridos de un año que corresponden a 30 horas lectivas por curso. Y cada línea o recorrido corresponde a una dimensión de aprendizaje: la dimensión afectivo-espiritual –que incluye la celebración o leiturgia –, la dimensión cognoscitiva-comunicativa –con el anuncio o kerigma – y la práctica-social –con el servicio o diakonia–.

La formación combina formación online y presencial. También contempla la posibilidad de obtener el certificado en 6 años y la posibilidad de cursar formaciones puntuales. Según la FECC se trata de una formación "continua y necesaria no sólo para personas destinadas a liderar el proyecto evangelizador de los centros, sino para cualquier docente de una escuela cristiana".

En total son 100 horas a realizar en tres años y que son posibles gracias a la colaboración del ISCREB, que certifica la consecución de cada dimensión al final del curso escolar. Según la religiosa de la Compañía de María, Núria Caüm, que es la jefa de estudios y subdirectora del ISCREB, la colaboración viene de lejos y se ha ido adaptando "en lo que intuimos que son necesitados, deseos y caminos nuevos de colaboración". La formación también es posible gracias al trabajo conjunto con otras entidades como la Fundación Pere Tarrés, Cristianisme i Justícia, la Cátedra de Ética y Pensamiento Cristiano del IQS y Justícia i Pau. 

En la presentación, los asistentes han comentado la iniciativa por grupos y se ha cerrado el acto con una breve intervención musical de Antoni Rodríguez, jefe del área jurídica y de recursos humanos de la Fundación Escoles Parroquials de Barcelona.