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(Laura Mor –CR) Una de las cinco publicaciones más leídas esta semana en nuestro portal ha sido la noticia titulada Ocho mujeres 'ofician' misa en Les Garrigues al faltar sacerdotes, de la sección de selección de notícias. Más allá del acierto y precisión del titular, el diario Segre ha logrado llamar la atención y generar alboroto en las redes sociales. El tema pone de nuevo sobre la mesa el reto gigante que debe encarar la Iglesia católica en relación a las mujeres que forman parte de sus comunidades.

Justo estos días la coordinadora de mujeres creyentes Alcem la Veu ha animado a participar en una encuesta de ámbito internacional para conocer su opinión a mujeres en este ámbito. No sólo a las que están más estrechamente ligadas a este colectivo, sino a todas las mujeres católicas. La encuesta es totalmente anónima y no recopila ningún dato que pueda identificar a la persona. El plazo de respuesta termina este domingo y en este momento se han recibido 2.050 respuestas en castellano y 600 en portugués para los territorios que hablan estas lenguas. Pronto estará también disponible en inglés.

El formulario lleva por título 'Peregrinación global hacia Roma por la dignidad e igualdad de las mujeres' y nace de la propuesta de la plataforma Catholic Women's Council (CWC). El vaciado de los resultados se realizará en Chile. Las conclusiones de la encuesta se publicarán en la web del CWC y se presentarán el 8 de marzo, con motivo del Día Internacional de la Mujer y en el marco del encuentro internacional de esta coordinadora de iniciativas feministas de la Iglesia católica.

La idea original era convocar en Roma un Sínodo de Mujeres. Representantes de los distintos movimientos que claman por la igualdad y la dignidad de las mujeres en esta institución. Un encuentro con carácter previo al Sínodo de obispos de 2023 que el papa Francisco ha convocado para hablar sobre la sinodalidad. Con la actual situación de la pandemia se ha optado por un encuentro virtual: Roma 2022. El grupo motor ha establecido diálogo con la religiosa Nathalie Becquartsubsecretaria del Sínodo de obispos y la única mujer que participará en la fase conclusiva.

“Es momento de que las mujeres sean escuchadas”

Las mujeres de Iglesia de este movimiento buscan espacios de representación y diálogo, y promover reflexión sobre los temas que quieren posicionar en la agenda del Vaticano. De la misma forma que en el caso del Sínodo de Francisco se ha encomendado un trabajo por fases, que ahora se encuentra en el ámbito diocesano, y que debe verse reflejado en la asamblea de obispos en octubre de 2023.

El objetivo de este concilio de mujeres es “llamar la atención de los líderes eclesiásticos de todo el mundo para dar a conocer las experiencias colectivas de las mujeres, sus reflexiones y luchas por la igualdad de derechos y la dignidad de las mujeres en la Iglesia católica”.

De ahí nace el formulario que circula: quieren recopilar visiones de todo el mundo, tomar la temperatura de dónde están las mujeres en relación a la institución y defender su voz: “Es el momento de que las mujeres sean escuchadas”, apuntan en el llamamiento público.

20 preguntas para marcar prioridades eclesiales

La encuesta, en este caso en castellano, estructura 20 preguntas en cinco ejes: la situación de la mujer en la Iglesia; poder, participación y representación; estructura, transparencia y rendición de cuentas; vida sacramental, y resistencia y esperanza. Se pregunta por las prioridades eclesiales. También si alguna vez se han experimentado situaciones de violencia física, verbal, psicológica o motivadas por la orientación sexual. Y pide reflejar situaciones de abuso sexual, abuso de poder o también si se ha sufrido “invisibilización o desprecio por parte del clero o la jerarquía”.

Hay preguntas abiertas sobre los retos que tiene la Iglesia para una participación plena de las mujeres. Pero también otras más acotadas, en temas relativos a la celebración de los sacramentos. Por ejemplo, si “la liturgia establecida permite conectar –como mujer– con lo sagrado”, o si la encuestada cree “que las mujeres pueden actuar en la iglesia representando a Jesucristo tal como lo hacen los varones”.

Puede llamar la atención que exista un eje dedicado a averiguar el grado de conocimiento de la gestión económica de las comunidades. Pero no es un ámbito insignificante. Una de las reivindicaciones de fondo del feminismo creyente es la necesidad de liberarse de la tutela del hombre en todas sus vertientes. Tanto en el acompañamiento espiritual, la interpretación de los textos sagrados y la práctica de los sacramentos, como en la gestión del día a día de las iglesias. Y esto pasa por un modelo de corresponsabilidad y por practicar una fraternidad real, que considera a todos los miembros de la comunidad como personas adultas de pleno derecho.

La encuesta también incide en la importancia de la comunicación o en la necesidad de tejer redes de complicidades entre hombres y mujeres para responder a los retos actuales.

► Lo hemos comentado también en el podcast de La Rebotiga de este jueves.