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(Jesuitas) El 31 de julio se celebra la festividad de San Ignacio de Loyola que este año coincide con el Año Ignaciano. En este marco, el Superior General de la Compañía de Jesús, el padre Arturo Sosa, será en Barcelona y Manresa y la Basílica de Santa María del Mar acoge el 30 de julio una Eucaristía presidida por el cardenal-arzobispo de Barcelona, Joan Josep Omella. El 31 de julio en el Santuario de la Cueva de San Ignacio de Manresa tendrá lugar la inauguración de los mosaicos del artista Marko Rupnik y la apertura de la Puerta del Jubileo.

El pasado 20 de mayo comenzó en Pamplona Ignatius 500, el Año Ignaciano, que conmemora el quinto centenario de la conversión de Ignacio de Loyola. A finales de julio, coincidiendo con la festividad de San Ignacio de Loyola, habrá otro de los momentos importantes en la celebración de Ignatius 500. En esta ocasión será en la Basílica de Santa María del Mar, en Barcelona, ​​y el Santuario de la Cueva de San Ignacio, en Manresa. El Superior General de la Compañía de Jesús se desplazará a estos lugares tan significativos en la biografía de Ignacio.

Eucaristía en Santa María del Mar con los obispos catalanes

El viernes 30 de julio, víspera de San Ignacio, en Barcelona, el padre Arturo Sosa participará en la Eucaristía en la Basílica de Santa María del Mar a las 19:30h. Estará presidida por el cardenal Omella, y concelebrada por el padre Sosa; varios obispos de las diócesis catalanas; el superior provincial de los Jesuitas en España, el padre Antonio España; y el delegado de los Jesuitas en Cataluña, el padre jesuita Enric Puiggròs  El acto se celebrará con las limitaciones de aforo y medidas de seguridad necesarias y están invitadas especialmente las personas que forman parte de la familia ignaciana: jesuitas y colaboradores/as de la Compañía de Jesús.

Será el mismo escenario en el que, durante su estancia en Barcelona entre 1524 y 1526, Ignacio pedía limosna para repartirla entre los pobres. Como un mendigo, con la mano extendida y los pies descalzos, está representado en la escultura de bronce de Lau Feliu que se instaló hace cinco años en la Capilla de San Ignacio de esta Basílica. Un espacio de oración y contemplación que recuerda el paso del santo por la ciudad.

Manresa: inauguración oficial de los mosaicos de Marko Rupnik y apertura de la Puerta del Jubileo

El día siguiente, 31 de julio, en Manresa, tendrá lugar la celebración de la Eucaristía a las 19:30h, desde el Santuario de la Cueva de San Ignacio, y retransmitida online. Estará presidida por el padre Sosa y concelebrada por el asistente de la Compañía de Jesús para la Europa Meridional, el padre Cipriano Díaz; el superior provincial de los Jesuitas en España, el padre España; y el superior de los jesuitas en Manresa, el padre Lluís Magriñà .

Manresa es uno de los escenarios centrales en la conmemoración de este Año Ignaciano. Por este motivo, la ciudad también ha impulsado el proyecto Manresa 2022 para potenciar el legado patrimonial y los valores ignacianos. Ignacio llegó a la ciudad en marzo de 1522, donde pasó unos meses decisivos y experimentó una profunda experiencia espiritual, que se encuentra en el origen de los Ejercicios Espirituales. La Eucaristía del día 31 de julio será una celebración solemne, con dos momentos muy especiales. Por una parte, la inauguración oficial de los mosaicos del artista Marko Rupnik, que desde el pasado mes de abril están instalados en el Santuario de la Cueva. Ocupan las capillas laterales y las paredes que rodean el interior de la puerta de entrada, y muestran el peregrinaje cristiano a través de los Ejercicios Espirituales.

También tendrá lugar la apertura de la Puerta del Jubileo del Santuario, que se une de esta manera a la celebración del Año Ignaciano. Se trata de la puerta que daba acceso a la Santa Cueva desde 1625 y a lo largo de tres siglos, hasta principios del siglo XX. Ahora está situada en el espacio de acogida que une el Santuario y la Cueva. Los peregrinos podrán cruzarla, en un gesto sencillo pero dotado de un profundo simbolismo, ya que es signo de reconciliación con uno mismo, con Dios y con los demás. Durante este año se invita a cualquier persona a realizar obras solidarias, unirse a las oraciones del Papa y participar activamente en la celebración del Año Ignaciano.

Para asistir a la Eucaristía del 31 de julio es necesario inscribirse previamente en el correo santuari@covamanresa.cat y esperar confirmación. El acto contará con las limitaciones de aforo y medidas de seguridad necesarias. Para facilitar la participación de todas las personas que lo deseen, la retransmisión en directo se podrá seguir en este enlace .

San Ignacio y Cataluña

Esta es una celebración muy significativa para la Compañía de Jesús en Cataluña, que permitirá recordar la vinculación de Ignacio de Loyola, en especial a tres lugares: Barcelona, ​​Montserrat y Manresa, ciudad que tuvo un papel fundamental en su biografía.

Tras la herida en Pamplona y de la recuperación en Loyola, Ignacio decide ponerse en camino y peregrina de Loyola en Manresa, recorrido que ha dado lugar al Camino Ignaciano. Llega a Montserrat el 21 de marzo de 1522, donde deja la espada a los pies de la Virgen de Montserrat y sustituye el traje de caballero por una tela de saco, símbolo del peregrino. El 25 de marzo llega a Manresa donde deberá quedarse cerca de un año, ya que no puede emprender el viaje a Tierra Santa que tenía previsto. En Manresa, tal y como él mismo escribe en su autobiografía, vive una profunda experiencia espiritual que lo transforma para siempre. Por este motivo, la ciudad donde hoy la Compañía de Jesús cuenta con el Centro Internacional de Espiritualidad Cueva de San Ignacio, es uno de los lugares fundantes de la espiritualidad ignaciana.

Durante su estancia en Cataluña con motivo de los actos del Año Ignaciano, Arturo Sosa también realizará una visita al Monasterio de Montserrat y al Santuario de San Pedro Claver, en Verdú, pueblo natal del santo jesuita catalán Pere Claver.  

El Año Ignaciano

Con Ignatius 500, la Compañía de Jesús celebra el quinto centenario de una experiencia que transformó para siempre a su fundador, Ignacio de Loyola y dio lugar a una espiritualidad que ha facilitado el encuentro con Dios de multitud de personas de generación a generación.

Ignatius 500 se celebra en todo el mundo desde el 20 de mayo de 2021, aniversario de la herida que sufrió Ignacio en Pamplona, ​​y hasta el 31 de julio de 2022. A lo largo de este año tienen lugar diversas celebraciones, actos, campañas y publicaciones para rememorar la experiencia que vivió Ignacio pero, sobre todo, cómo entendemos y vivimos esta experiencia en la actualidad.

Para el Superior Provincial de los Jesuitas en España, Antonio España SJ celebramos "la transformación de su mirada, de su ser, de su forma de cuidar y de su forma de vivir", que pasó entre mayo de 1521 y febrero de 1523 en Loyola, en Manresa y en el camino entre las dos localidades, tras caer herido en Pamplona. "Este contratiempo golpeó su vida de forma momentánea, y salió un proceso de cambio, de transformación y superación".

En palabras del coordinador del Año Ignaciano, el jesuita Abel Toraño, "Ignacio conecta con toda persona que quiera llevar una vida plena. Nos enseña que fue necesario pararse, hacer silencio, pensar, darse cuenta de que tenía una interioridad que desconocía".