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(Salesianos) "Nuestra motivación parte de la necesidad de realizar una investigación que se centre en la percepción y en la experiencia de los propios menores, con respecto al uso extremo y los riesgos de las nuevas tecnologías e internet". Así explica la Confederación Don Bosco el nuevo estudio publicado sobre redes sociales e infancia 'Impacto del uso de redes sociales e internet en menores de edad'. 

El estudio revela que el 49,5% del alumnado no percibe una ayuda del centro educativo para la mejora del uso de internet. Un dato que contrasta con la violencia digital que se sufre a través de móviles y dispositivos con internet. El 34,8% de los alumnos, según el estudio de la Confederación Don Bosco, reconoce haber sufrido alguna vez este tipo de violencia. 

El estudio concluye, entre otros, que una actitud atrevida del menor de edad y un control desde el mundo adulto hacen que este oculte su huella digital, creando una brecha generacional. De hecho, para el alumnado de secundaria, sus progenitores dejan de ser referentes para internet y redes sociales, desplazados por el grupo de iguales y los vídeo tutoriales, según el estudio. Con todo, el 36,97% del alumnado reconoce no tener normas de uso de internet en casa.

Comprender y prevenir la violencia digital

El propósito de este estudio es conocer, analizar y profundizar en temáticas de interés social como la brecha digital, la violencia digital y los sistemas de referencia en línea de menores de edad.

Con esta investigación, la Confederación de Centros Juveniles Don Bosco quiere enviar una serie de mensajes en pro de la información y la concienciación necesarias en materia de prevención de la discriminación y la violencia , al tiempo que ofrecer orientación mediante la visibilización y el acompañamiento en estrategias de acción por los referentes educativos. Además, la Confederación Don Bosco está trabajando en un nuevo estudio, que verá la luz en los próximos meses, para analizar el impacto de la pandemia en cuanto al uso de las redes sociales e internet.

Gracias a la metodología práctica, lúdica y participativa, se ha promovido la acción preventiva a la vez que se han recabado datos significativos para avanzar en la comprensión de esta realidad, de forma estructurada y sistemática.