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(CR) Francesc Conesa Ferrer. Nuevo obispo valenciano en Cataluña y nuevo obispo de Menorca que es trasladado a Cataluña. Este lunes al mediodía la Santa Sede ha hecho público el nombramiento del nuevo obispo de Solsona que sustituye a Xavier Novell, tras su renuncia de este agosto. Un relevo que ha sido rápido en parámetros eclesiales y que se ha llevado con mucha discreción para intentar pasar página de la polémica generada por el obispo Novell. La fecha del inicio del ministerio episcopal en el obispado de Solsona será el sábado 12 de marzo a las 11h de la mañana.

"Escuchar al pueblo de Dios nos ayuda a descubrir la necesidad de reforma que tiene nuestra Iglesia", ha escrito Conesa en el primer mensaje pastoral dirigido a su diócesis. Un texto en el que señala la continuación del sínodo como reto eclesial inminente. "Sentimos la necesidad de ser una Iglesia de puertas abiertas, más acogedora, más fiel al Evangelio, más sencilla, con una fuerte vivencia de ser comunidad y, al mismo tiempo, con una conciencia viva de ser misionera, de ponerse en camino para anunciar a todo el mundo la Buena Noticia de Jesús", escribe en esta carta. El nuevo obispo también apunta que "nos necesitamos unos a otros porque sólo juntos podemos ser la Iglesia de Jesús".

Conesa reconoce la situación que se ha vivido en Solsona a raíz de la renuncia de Novell: "Con dolor y desconcierto hemos vivido la etapa final del ministerio episcopal de mi predecesor". También lo recoge el obispo Romano Casanova, actual administrador apostólico de Solsona, en un comunicado con el anuncio del nombramiento, difundido este mismo lunes: "El Santo Padre ha tenido en cuenta esta Iglesia de Solsona en su rica historia y en las circunstancias que hemos vivido y sufrido en estos meses, y nos ha dado un nuevo pastor diocesano", dice Casanova. Y el arzobispo de Tarragona y presidente de la Conferencia Episcopal Tarraconense,  Joan Planellasha manifestado que "dada la situación de este obispado es de agradecer la prontitud del papa Francisco en el nombramiento del nuevo obispo".

Cinco años obispo de Menorca

Conesa nació en Elche en 1961 y fue ordenado cura de la diócesis de Orihuela-Alicante. Su trayectoria combina el mundo académico y diversas responsabilidades diocesanas hasta que en 2016 fue nombrado obispo de Menorca. Doctorado en filosofía y en teología en 1995 en la Universidad de Navarra, ha dado clases en este centro docente del Opus Dei y en el Seminario de Orihuela-Alicante. Su especialidad es la teología fundamental, la filosofía del lenguaje –es autor del manual Filosofía del lenguaje (Herder, 1998)– y la filosofía de la religión, temas sobre los que ha tenido una amplia producción académica. Desde 2017 es miembro de la Comisión episcopal para la doctrina de la fe en la Conferencia Episcopal Española.

En Orihuela-Alicante ha sido destinado a varias parroquias. De 1998 a 2014 fue vicario general de la diócesis valenciana, y canónigo de la Catedral de Orihuela entre los años 2001 y 2016. Antes de ser nombrado obispo de Mallorca, fue durante años rector de la Basílica de Santa María de Elche, su ciudad natal, de 2014 a 2016. En 2012 fue nombrado por el papa Francisco, prelado de honor.

El 27 de octubre de 2016 se hizo público su nombramiento como obispo de Menorca; y su ordenación episcopal y toma de posesión de esta diócesis tuvo lugar el día 7 de enero de 2017.

Como todos sus antecesores como obispo de Menorca, ha acabado siendo nombrado obispo en Cataluña: el mallorquín Miquel Moncadas, que en 1977 fue nombrado obispo de Solsona; el catalán Antoni Deig, enviado a Solsona en 1990; el catalán Francesc Xavier Ciuraneta, y los valencianos Joan Piris y Salvador Giménez, nombrados sucesivamente obispos de Lleida después de su paso por Menorca. 

Con Conesa, vuelve a consolidarse la cuota de obispos valencianos en Cataluña. Agustí Cortés (Sant Feliu), Enrique Benavent (Tortosa) y Salvador Giménez (Lleida), ahora se suma Conesa. Cuatro de las diez diócesis catalanas tienen ahora un obispo valenciano. Y sólo cuatro de los obispos catalanes están formados en los seminarios de Cataluña, una proporción que no se había dado desde la posguerra.