Voleu rebre les notícies?

Subscriviu-vos al butlletí gratuït

(Jordi Llisterri-CR / Tarragona). El sucesor de San Fructuoso se descalza y pone los pies en la alfombra del oratorio islámico de Ar-Risala de Tarragona. Según los responsables de la comunidad islámica es la primera vez que un representante de la Iglesia católica de este nivel visita una mezquita en Cataluña y en el resto del Estado. Ha habido algunos encuentros con comunidades cristianas pero nunca un arzobispo había visitado el centro de oración de una comunidad islámica catalana.

Hasta este lunes por la tarde, en que el arzobispo Jaume Pujol visitó este oratorio situado en unos bajos de la calle Cartagena, cerca del puerto de Tarragona. Arzobispo Metropolitano y Primado, y presidente de la Conferencia Episcopal Tarraconense, aunque él mismo les restara importancia.

"Nosotros no nos peleamos por la religión. Al contrario, si la vivimos bien y a fondo, todas las religiones muestran el amor, la comprensión, la ayuda al otro, el perdón y la paz. "Son algunas de las palabras que compatieron el arzobispo con Mohamed El Ghaidouni, presidente de la Unión de Comunidades Islámicas de Cataluña (UCIDCAT), y los responsables de la comunidad de Tarragona. La propuesta le hizo al arzobispo hace unos meses durante una conversación informal el director general de Asuntos Religiosos, Enrique Vendrell, quien organizó el encuentro.

CatalunyaReligió pudo acompañarlos en este sencillo encuentro. En este vídeo se poden ver las imágenes y escuchar las valoraciones del arzobispo Pujol, de Mohamed El Ghaidouni y de Enric Vendrell, justo después de terminar la visita.

El encuentro fue una reunión distendida de más de una hora. Sin más protocolo ni ninguna celebración religiosa o oración. Pero para los miembros de la comunidad fue muy significativo que un arzobispo compartiera el mismo espacio en el que poco después del final de la visita ellos se reunieron en oración como cada día. Lo consideraron "un día histórico para la normalización de la práctica religiosa en Cataluña".

En la conversación coincidencia en la religión como factor de entendimiento y no de división o en la necesidad de proyectar una practica religiosa del Islam compatible con los valores europeos. Y también otros temas. Muchos gestos amables de los representantes islámicos: el comentario de algunos versos Corán -en la versión catalana- sobre la acogida, o la cita un texto del arzobispo Pujol en una peregrinación a Lourdes sobre la atención prioritaria de la Iglesia a los enfermos y a los más débiles que recordó El Ghaidouni.

También distensión, hablando de otras experiencias de encuentro entre la comunidad islámica y la católica. Como ejemplos sale el nombre de Lucía Caram, o el obispo Agustín Cortés con quien se ha reunido varias veces y que cada año los escribe una carta al inicio del Ramadán. Mientras el arzobispo recordaba su viaje o Turquía. O les explicaba que los católicos se encomiendan a San Blas contra el dolor de garganta como el que padecía uno de los asistentes.

"Rezamos al mismo Dios y esto debería unirnos. No sólo hay que entender porque vivimos juntos, nos hme estimar ", resumía Jaume Pujol. Por ello, la conclusión de la reunión fue abrirse a nuevas trobadas: "nos tenemos que acostumbrar a invitarnos".