Voleu rebre les notícies?

Subscriviu-vos al butlletí gratuït

(Lucía Montobbio/Laura Mor –CR) Ahora ya hace un año que se puso en marcha el plan piloto para impartir religión musulmana en escuelas e institutos públicos en casa nuestra. En la fase preliminar no se quisieron pronunciar muchas voces. Y tampoco este curso ha resultado fácil encontrar docentes que quieran hablar. Pero desde Catalunya Religió sí que podemos avanzar cuántos alumnos se han matriculado este año. También hemos confrontado los datos con las que publica la Generalitat sobre los niños y jóvenes que cursaron esta asignatura el curso 2020-2021.

Estamos hablando de un plan que coordina el Departamento de Educación de la Generalitat de Cataluña, con el apoyo de la Unión de Comunidades Islámicas de Cataluña (UCIDCAT). Respecto a este primer año de funcionamiento, la evaluación de todos los actores implicados es positiva. Aun así, también se destaca que hay que hacer un esfuerzo para normalizar la diversidad religiosa en casa nuestra.

Si nos referimos a infantil y primaria, en el plan piloto del curso pasado, el Departamento de Educación apunta la cifra de 19 alumnos; un dato que coincide con el que Catalunya Religió recogió a principio del curso pasado. En el caso de Secundaria, fueron 123 alumnos.

En el curso actual, según la información que el Departamento de Educación ha avanzado a Catalunya Religió, a estas alturas no habría ningún alumno de Educación Primaria cursando religión islámica. Y, en cambio, en Secundaria serían 612 alumnos. En total, se nos ha proporcionado la cifra de 6 institutos que ofrecen religión islámica en Secundaria, repartidos de este manera según área geográfica: 2 de Girona, 2 del Baix Llobregat y 2 de Tarragona.

 

Alumnos que hacen religión islámica en la escuela pública

                         Curso 2020-21         Curso 2021-22

Primaria                      19                       0*

Secundaria               123          vv         612

*Del curso vigente, la UCIDCAT confirma estos mismos datos por Educación Secundaria. Aun así, añade información diferente en cuanto a la Educación Primaria. En este nivel académico, sí que los constan registradas tres escuelas públicas que imparten religión islámica: una en Barcelona, otra a Calafell y una tercera en Olesa de Montserrat. No pueden proporcionar cuántos alumnos hay en cada escuela por carencia de cómputo; ni tampoco los nombres de las escuelas, por la ley de protección de datos.

 

Un dato interesante a analizar y que nunca se ha hecho pública es la diferencia entre se las familias que solicitan para sus hijos la clase de religión –sea católica, evangélica, islámica o judía– y los alumnos que finalmente lo acaban cursando. Tal como hemos explicado en otras ocasiones, hacen falta un mínimo de 10 alumnos porque la clase salga adelante. Lo establecen los acuerdos de 1992 entre el Estado español y las comunidades islámica, judía y evangélica.

En cuanto al número de profesores, según datos de la UCIDCAT, en origen tenían que ser 4, finalmente se empezó el plan piloto con 3 y, a estas alturas, hay 5 profesores que imparten religión islámica en estos centros.

“Nuestra lucha es que la religión islámica no se vea estigmatizada”

El presidente de la UCIDCAT, Mohamed El Ghaidouni, valora positivamente este primer año: “Nuestra impresión es positiva, los profesores están encantados, han recibido una buena acogida en todas las escuelas y describen esta experiencia como fantástica”. Si bien es cierto que ha requerido un esfuerzo inicial, “el que ha estado más difícil, ha estado diseñar de cero la materia siguiendo el programa publicado al BOE”, apunta El Ghaidouni. 

Ofreciendo la materia de religión islámica a escuelas e institutos se busca conectarla con la realidad catalana “a partir del estudio, los profesores aclaran conceptos, y también naturalizan la convivencia de las varias religiones que hay en Cataluña”, dice. 

El Instituto Vallvera es uno de los seis institutos que imparten religión islámica. Su directora, Eva Rigau, coincide con este punto y afirma que la lucha es que esta asignatura no sea estigmatizada: “Queremos que la religión islámica tenga un desarrollo idéntico al del resto de asignaturas del centro”. 

El Ghaidouni piensa que todavía hay trabajo para hacer, aun así “este plan piloto ha sido un gran avance en la armonía que nos probamos los unos a los otros, y lo tenemos que celebrar.”

Rigau y la profesora de religión islámica del centro creen que los contenidos de la materia priorizan la educación en valores e inculcan buenos hábitos. Y, en este sentido, “se tiene que valorar todo el trabajo que comporta educar e instruir los adolescentes, teniendo en cuenta el contexto y la sociedad que los rodea.”