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(Lucía Montobbio –CR) Péssah es el nombre de la Pascua Judía. Se celebra el mes de Nissan, el primero del año para la comunidad judía, que se corresponde con el mes de marzo o abril. Este año, la fiesta comienza el 16 de abril y termina el 23 de abril. Durante estos ocho días se recuerda, principalmente, la liberación del pueblo hebreo de Egipto, guiados por Moisés. Por eso también se conoce con el nombre de "fiesta de la libertad". De igual modo, se conmemora el inicio de la primavera y la protección del pueblo judío ante la décima plaga.

Después de dos años de pandemia, éste será el primero que se viva un Séder sin restricciones. Se volverá a vivir esta cena pascual, que tiene un papel central en esta festividad, abierta a todo aquel que lo quiera compartir, como vemos en las iniciativas de la comunidad Bet Shalom o de la comunidad Atid.

La protección de Dios ante la plaga

Pésakh, en hebreo significa "pasar de largo". Hace referencia a este fragmento del libro del Éxodo: "Aquella noche atravesaré el país de Egipto y haré morir a todos sus primogénitos, tanto los de los hombres como los de los animales, y haré justicia contra los dioses de Egipto. Yo soy el Señor. La sangre será la señal en las casas donde vosotros vivís. Cuando vea la sangre, pasaré de largo y, cuando castigue al país de Egipto, no caerá sobre usted la plaga del exterminio. Tenga ese día como un memorial y celebre con una fiesta de peregrinación en honor del Señor. Es una institución perpetua. Todas las generaciones deben celebrarlo".

Lo que pasa de largo es la décima plaga. Dios pide a Moisés que diga a los israelitas que deben sacrificar un cordero o un cabrito, y que con su sangre marquen la puerta del hogar donde viven. Y que esa misma noche cocinen el animal y disfruten de la comida sin dejar ningún resto.

La décima plaga que Dios envió a Egipto no afectó a los hebreos porque al ver las puertas marcadas con la sangre del animal sacrificado, "no caerá sobre usted la plaga del exterminio". Los niños judíos se salvaron. Y éste es uno de los hechos históricos que se celebra durante la Péssah.

La liberación del pueblo de Egipto

Pasadas las diez plagas, llega el momento de la liberación del pueblo judío, guiados por Moisés. Se dice que este hecho llegó tan apresuradamente, que los que huían no tuvieron tiempo para que se hiciera el pan. Por eso, durante este tiempo se prohíbe comer cualquier producto que lleve levadura (hamets). Se recomienda hacer una limpieza a fondo de la casa, para preparar el período festivo, pero también para asegurarse de que no queda levadura en ningún rincón del hogar. A cambio, podrán comer pan de ácimo (matsà). Otra prohibición es la de trabajar, en el primer y último día de la Péssah, simbolizando la liberación de la esclavitud sufrida.

Una de las tres fiestas estacionales

Péssah es una de las tres fiestas estacionales de la comunidad judía. Se llaman estacionales porque van de acuerdo con los ciclos agrícolas y de peregrinación (sheloshet haregalim). Hay que entender que las fiestas del calendario judío están ligadas unas a otras, tienen un sentido conjunto que puede leerse bajo diferentes perspectivas: tiempo agrícola, consecución de hechos históricos, consecución de reflexiones teológicas.

En este sentido, Péssah, junto con Xauvot y Sucot, son fiestas en las que, por tradición, se celebran ciclos agrícolas. El ciclo agrícola que coincide con Péssah es el de la primavera (marzo, abril), que se asocia a la cosecha de la cebada. También durante la primera cena pascual, el Seder, se comparten productos típicos de la primavera como los rábanos. En cambio, la Xauvot (mayo, junio) se asocia a los primeros frutos de la cosecha; y durante las comidas de la Sucot (septiembre, octubre) se comparten frutos de temporada como el trigo, la cebada, la uva, los higos, las granadas, las aceitunas o los dátiles.

Por otra parte, las tres fiestas también comparten la peregrinación en recuerdo de un hecho histórico concreto. En el caso de Péssah para recordar la liberación del pueblo de Egipto; en el caso de la Xauvot, para conmemorar la entrega de la Torá; y en el caso de Sucot, para revivir el tiempo en que los israelitas vagaban por el desierto al salir de Egipto. En estas celebraciones, se peregrinaba en el templo de Jerusalén y se hacían ofrendas. Hoy, se conserva el Muro de las Lamentaciones, que se sigue visitando.

El Séder de Péssah

La primera noche de la pascua judía, el 15 de marzo de este año, se celebra una cena en la que cada elemento tiene un simbolismo detrás. Familia y amigos comparten alimentos en la qeará, una bandeja que contiene los diferentes manjares. También se hacen bendiciones, alabanzas y cantos.

Éstas son algunas de las comidas que esconden símbolos:

– La matsà, que es el pan sin levadura que recuerda las prisas de la fuga del pueblo hebreo. No pudieron esperar a que se hiciera el pan, por lo que no se pueden comer productos que lleven levadura.

– Carpàs, verduras que están remojadas con agua salada, normalmente perejil, apio, patata, rábanos. El agua salada representa las lágrimas del pueblo hebreo durante la esclavitud en Egipto; los vegetales recuerdan el inicio de la primavera.

– Beitsà, huevo duro que simboliza la fertilidad, la primavera, el renacimiento.

– Kharosset, pasta dulce hecha de fruta, vino, especias, y frutos secos en recuerdo a la arcilla que trabajaba el pueblo hebreo cuando era esclavo, para hacer los ladrillos de las construcciones de los egipcios.

– Khazeret, tronco de lechuga para simbolizar la dureza de la esclavitud de Egipto.

– Zeorà, hueso de cordero, una de las ofrendas que se hacía en el templo después de la peregrinación.

– Maror, hierbas amargas y frescas como el apio y alguna lechuga, para recordar la dureza de la esclavitud.

– Cuatro copas de vino que recuerdan la etapa de esclavitud, de emancipación, de liberación y de adopción como pueblo escogido.