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(Jordi Llisterri-CR) Tres cardenales y una veintena de obispos y arzobispos han despedido este jueves por la mañana el cardenal Ricard Maria Carles en la catedral de Barcelona. Lluís Martínez Sistach ha presidido la celebración acompañado de los cardenales Antonio María Rouco y Antonio Cañizares, el nuncio Renzo Fratini, y los arzobispos primados Jaume Pujol de Tarragona y Braulio Rodríguez de Toledo. También se ha hecho presentes la mayoría de obispos de catalanes actuales y los que lo acompañaron en su paso por las diócesis de Cataluña.

"Nuestro hermano Ricard María invirtió su vida al servicio de Dios y de la Iglesia, olvidándose de sí mismo y dejando así una estela de buenas obras en las tres diócesis que sirvió como pastor", así lo ha despedido el cardenal Martínez Sistach en la homilía. El actual arzobispo de Barcelona también ha destacado que "es la firmeza de la fe la que lo sostuvo y consoló en medio de las pruebas y las noches que -como todo buen creyente- encontró también él en el camino de la fe y del ministerio pastoral".

Como persona "profundamente espiritual" Sistach ha recordado que a menudo se dirigía a los fieles como "queridos hijos e hijas de Dios". Una manera de hacer una "confesión pública de la filiación divina" y de remarcar que como hermanos "Dios Padre nos ha constituido todos nosotros hijos en el Hijo".

Finalmente, Martínez Sistach ha puesto de manifiesto cómo las exequias eran una muestra de "la sucesión apostólica en esta Iglesia local" después de que Carles sucediera el cardenal Narcís Jubany, enterrado en la misma catedral el 28 de diciembre de 1996. Después de las exequias, el féretro del cardenal Carles ha sido trasladado a Valencia para recibir sepultura en la Basílica de la Virgen de los Desamparados de su ciudad natal.

Las autoridades civiles presentes en el acto han estado encabezadas por el alcalde de Barcelona Xavier Trias, y los consejeros Anton Maria Espadaler y Germà Gordó en representacióndel Gobierno. También ha asistido el presidente Jordi Pujol y el alcalde de Tortosa Ferran Bel. Los bancos de la familia estaban ocupados por el matrimonio Allepuz, Paquita y Jesús, a quien en la despedida Martínez Sistach también les ha transmitido públicamente su agradecimiento.

Durante toda la ceremonia, una pareja de gala de la Guardia Urbana ha custodiado el féretro.