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(CR) Mientras continuan las investigaciones y los ensayos para encontrar una vacunación más eficaz para prevenir el Covid-19, ha aparecido la oposición de algunos grupos que ponen en duda la claridad y las garantías morales que rodean la vacunación, basándose en el supuesto uso de embriones en su proceso de creación.

Para resolver estas dudas, los obispos católicos de Inglaterra y Gales reponsables de los problemas de salud y vida han publicado un documento donde enfatizan el apoyo de la Iglesia Católica a la vacunación, como un instrumento básico para proteger los más vulnerables de nuestra sociedad, especialmente los afectados por inmunodeficiencia, las mujeres embarazadas y sus hijos.

“Todas las vacunas recomendadas clínicamente se pueden utilizar con la conciencia tranquila”

En el documento, los obispos dejan claro que la Iglesia distingue entre el abastecimiento poco ético de vacunas en la actualidad y el uso de líneas celulares históricas que se derivaron de fetos abortados en la década de 1970. Reiteran la posición moral de la Iglesia al oponerse a la producción de vacunas utilizando ese tejido y reconocen la angustia que experimentan muchos católicos cuando se enfrentan a la opción de no vacunar a sus hijos o parecer cómplices del aborto. Es por ese motivo que en el texto expresan su afán para seguir trabajando hasta que tengan más pruebas que certifiquen que no se están produciendo nuevas vacunas utilizando células diploides humanas.

No obstante, los opispos reiteran la enseñanza de la Iglesia, que "la importancia primordial de la salud de un niño y otras personas vulnerables podría permitir a los padres usar una vacuna que se desarrolló en el pasado utilizando estas líneas celulares diploides¨.

Esta es la misma idea de fondo que se desprende de una nota publicada por la Academia Pontificia para la Vida de la Santa Sede el 2017, que afirma que “todas las vacunas recomendadas clínicamente se pueden utilizar con la conciencia tranquila y que el uso de estas vacunas no supone ningún tipo de cooperación con el aborto voluntario”.