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(CR) Que los obispos no se sientan solos, "ni crean estar solos", y que "sean conscientes de que también la grey que les ha sido encomendada tiene olfato para las cosas de Dios". Y, por tanto, que cuenten más con los curas, "por su estrecho contacto con los fieles, con sus necesidades y desvelos cotidianos"; con la vida religiosa por su rica experiencia espiritual y su entrega misionera y apostólica en numerosos campos", y con los laicos "que desde las más variadas condiciones de vida y respectivas competencias llevan adelante el testimonio y la misión de la Iglesia".

Este es mensaje que ha dejado el Papa Francisco en el discurso que ha pronunciado este lunes por la mañana a todos los obispos de España que realizan estos días la visita "ad limina" en Roma. Servir, escuchar, humildad, paciencia, proceso, ternura, misericordia, edificación mutua, ejemplo, educación, abrir caminos... es el diccionario que ha desplegado Francisco en esta audiencia. Y como uno de los ejemplos más relevantes ha puesto el trabajo de los últimos años de Cáritas y de otras obras caritativas de la Iglesia que "han merecido el gran reconocimiento de creyentes y no creyentes".

Lo que ha pedido Francisco a los obispos es una manera de trabajar que se debe hacer "tras las huellas del Señor, que 'no ha venido para que le sirvan, sino para servir'" y respetando "el proceso de maduración de cada persona, sin miedo a dar el primer paso para ir a su encuentro. Él nos enseña a escuchar a todos de corazón a corazón, con ternura y misericordia, y a buscar lo que verdaderamente une y sirve a la mutua edificación". Este es el estilo que propone el Papa Francisco y que debería marcar el relevo a la presidencia de la Conferencia Episcopal Española y los futuros nombramientos episcopales en sedes tan importantes como Madrid y Barcelona.

Estado de misión permanente

Como es habitual en estos discursos en las conferencias episcopales, el Papa ha valorado la situación del país pero no ha hecho prácticamente ninguna referencia a los temas que han marcado la presencia pública del episcopado español en los últimos años. No ha habido alusiones a temas como el matrimonio homosexual, el aborto, la religión en la escuela o la unidad de España.

Los temas que ha remarcado el Papa para la Iglesia en España han sido "la dura experiencia de la indiferencia de muchos bautizados"; las dificultades para la transmisión de la fe que "exige poner a sus iglesias en verdadero estado de misión permanente", la "preparación al matrimonio y el acompañamiento a las familias", o las vocaciones sacerdotales, un tema" absolutamente prioritario" y en el que ha insistido "en la selección los candidatos" y los responsables de su formación.

"Que se diviertan"

El encuentro de todos los obispos los españoles con el Papa se ha iniciado con un discurso del presidente de la Conferencia Episcopal, el cardenal Antonio María Rouco, que ha invitado al papa a visitar España en 2015 coincidiendo con el V centenario del nacimiento de Santa Teresa de Jesús. Si se concretara este viaje, también podría pasar por Manresa a visitar la Cueva de San Ignacio donde no consta que el papa jesuita haya estado nunca.

Con este discurso la mitad de los obispos de España cierran la visita "ad limina" que iniciaron la semana pasada. La otra mitad comienzan este lunes y durante la semana harán las visitas als dicasterios y las reuniones en pequeños grupos con el papa. Los obispos catalanes serán recibidos por Francisco el viernes. Este lunes por la mañana los obispos catalanes también han tenido la visita a la Congregación para el Clero, que preside el cardenal Beniamino Stella, y esta tarde en el Pontificio Consejo para la Nueva Evangelización, que preside el arzobispo Salvatore Fisichella.

Después de la bendición apostólica, el Papa despedido la sesión deseándoles una "buena asamblea" refiriéndose a la Plenaria de la Conferencia Episcopal Española que comienza el próximo lunes viene. "Que se diviertan", les ha recomendado.