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(Manyanet) El centro escolar Jesús-Maria-Josep de Sant Andreu ha estado en las últimas semanas bajo el foco mediático con motivo del suicidio de una de sus alumnas de 3º de ESO. El P. Josep Mª. Taulats, director de la escuela, explica en la revista institucional de la institución cómo ha vivido esta situación y cuál ha sido la respuesta de la comunidad educativa.

¿Cómo ha comenzado el curso?

El equipo directivo del centro, a lo largo del mes de julio, ha ido preparando el inicio del nuevo curso escolar. Se ha redactado la “Plan de organización del curso 2021-22”, de acuerdo con la normativa del Departamento de Sanidad y de Educación.  Hay muchos detalles y aspectos del funcionamiento del día a día que hay que reajustar y prever antes de la vuelta de los alumnos al centro.

El día 1 de septiembre se incorporó en el centro todo el personal docente y no docente para hacer las tareas propias de preparación al nuevo curso. El día 13, lunes, el centro inició sus actividades con todos los alumnos con total normalidad, no obstante, el dolor por la pérdida de una de nuestras alumnas. Pese a los hechos del curso pasado y, sobre todo, su exposición mediática, a menudo gratuita y desafortunada, debemos decir que estamos muy agradecidos al apoyo de toda la comunidad educativa. Queremos agradecer la tarea de los docentes, de todo el personal del centro y el apoyo de las familias.

¿Qué pasó el día 19 de mayo?

A primera hora de la mañana, a través de algunos alumnos nos llegó la trágica noticia de la muerte de Kira. Todo apuntaba a un suicidio cuando salía de su casa para venir a la escuela. Al tener la primera noticia de lo que había ocurrido, activamos de manera inmediata el protocolo “Actuaciones del centro educativo ante el acto autolítico con alumnado menor de edad”.  Fui yo personalmente quien lo comuniqué en las clases de ESO, una situación muy delicada y angustiante para todos. Podéis imaginar las reacciones de los alumnos.

Una de las primeras cosas que hicimos fue llamar a la familia. También informamos a los varios organismos implicados como Inspección y los Equipos de Asesoramiento y Orientación Psicopedagógica (EAP) del Consorcio de Educación o a los referentes de emergencias psicosociales del Ayuntamiento. Nos reunimos en la escuela y todo el acompañamiento de aquel momento se hizo siguiendo las indicaciones de los profesionales de estos organismos. Al mismo tiempo, enviamos una nota de condolencia a la familia, donde manifestábamos que estábamos a su disposición, así como también se envió una nota de condolencia a toda la comunidad educativa. En conversación de la tutora con la familia se les comunicó que nos haríamos presentes en el tanatorio en estos momentos tan dolorosos.

¿Cómo se cerró el seguimiento de los alumnos?

No se ha cerrado. Hemos contado con el apoyo del EAP, de técnicos del Departamento de Educación y del grupo Konsulta'm, de salud mental del Ayuntamiento de Barcelona, que durante el junio hizo diversas sesiones con los alumnos de toda la ESO y con los profesores. Ellos nos asesoraron también en los actos de recuerdo de Kira que se hicieron en la escuela, uno el mismo día que murió por la tarde. También el mismo día se hizo una sesión informativa con todas las familias de 3º ESO para ayudarlas a afrontar la situación con sus hijos. Las siguientes semanas hubo un seguimiento de los alumnos que detectásemos que eran más vulnerables. La escuela en estas situaciones es un instrumento para orientar, detectar y derivar a los profesionales o servicios pertinentes. Todo fue más intensivo las últimas semanas del curso, pero es un proceso que no se puede dar por cerrado. Cualquier persona que conozca el mundo educativo y cualquier familia se puede hacer cargo de lo que representa vivir una tragedia como esta. Además, estos días también estamos conociendo el alcance que tiene el suicidio entre jóvenes y adolescentes después de la pandemia. Lo que debemos hacer conjuntamente familias, escuelas y administración es estar muy atentos a cualquier indicio para evitarlo. Esta es nuestra tarea más importante hoy.

A mediados de junio la familia de Kira inició una presencia continuada en los medios de comunicación y en las redes sociales explicando que el suicidio de su hija fue causado por el asedio que sufría en la escuela. Más adelante han hablado de la posibilidad de que también sufriese abusos sexuales. ¿Qué dice la escuela?

Sobre este caso la escuela no dirá nada a través de los medios de comunicación. Entendemos que una familia quiera buscar respuestas a una situación tan trágica como esta. Es necesario, sin embargo, que no se focalice solamente en el ámbito escolar. No tiene ningún sentido entrar en un debate mediático. Solo cuando se ha creído conveniente hemos hecho algún comunicado la escuela, el AMPA, la Titularidad o los profesores para aclarar algunos puntos. Las posibles causas de la muerte de Kira están siendo investigadas en el ámbito judicial y por las autoridades educativas. Lo que hemos hecho es colaborar a fondo y facilitar toda la información de la que disponemos a las autoridades competentes, con documentación y diversas reuniones.  Con toda la documentación y testigos que hemos aportado al Departamento de Educación y a los Mossos d'Esquadra, entendemos que no se puede establecer ninguna relación entre la desdichada muerte de Kira y una supuesta situación de bulling o asedio de cualquier tipo en la escuela. También, desde el primer momento e incluso el primer día de este curso, hemos transmitido a los padres, y lo reiteramos nuevamente, que estamos a su disposición para aclarar cualquier duda.

También han aparecido varios testigos acusando a la escuela de permitir el asedio.

Primero, el hecho de abrir un protocolo muestra solamente la firme voluntad de vigilar y tener cuidado del bienestar de cada uno de nuestros alumnos. Segundo, los testigos relatan la parte de los hechos que les interesan y seguramente exponer toda la información completa pondría muchos matices. Pero estamos en una situación de indefensión mediática porque ni podemos ni queremos revelar datos privados y confidenciales de nuestros alumnos y exalumnos. Y tercero, ninguna escuela es inmune a este problema social y nos debemos comprometer todos en su erradicación y nosotros somos los primeros en poner todos los medios a nuestro alcance para que así sea. El mismo consejero de Educación ha hecho público que en Cataluña cada día llegan denuncias a la Unidad de Apoyo al Alumnado en situación de Violencias (USAV). Y en nuestro caso, todas las situaciones que se han tenido que gestionar han sido conocidas, inspeccionadas y avaladas por el mismo Departamento. Nunca, ni ahora ni antes, hemos tenido ningún reproche o queja desde Inspección sobre nuestra actuación en este ámbito.

Finalmente hay que añadir que la explosión mediática ha comportado que haya alumnos afectados, que se sientan culpabilizados y señalados. Hemos tenido episodios lamentables con periodistas en la puerta de la escuela. También profesores que han sido calumniados. La escuela hemos tenido que gestionar esto y sobretodo hacer un seguimiento con los alumnos y familias afectadas.

Después de todos estos episodios, ¿qué es lo más importante que debe continuar ofreciendo el JMJ a los alumnos y a las familias?

El Carácter Propio y el Proyecto Educativo Institucional de la escuela nos impulsan a seguir fieles a nuestra vocación de ofrecer el mejor servicio educativo posible a cada uno de nuestros alumnos. El alumno es el centro de toda nuestra tarea en la escuela. El lema “Manyanet, educación y familia”, representa y actualiza todo un conjunto de valores comunes que nos capacitan para mirar el futuro con optimismo, a desarrollar los recursos y herramientas que cada alumno muy seguramente necesitará en el día de mañana. A ofrecer una educación integral, a trabajar conjuntamente con la familia del alumno, y a continuar en nuestro esfuerzo de renovación constante para hacer frente a los nuevos retos que la sociedad nos va presentando. Hablamos de aprendizaje permanente y de la búsqueda de la excelencia humana y académica.