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(L. Mor i J. Llisterri –CR/Montserrat) Una comunidad monástica que mira hacia el milenio en 2025 con la misión de la escucha y la proximidad. Así ha descrito el abad de Montserrat,  Manel Gasch, el camino que emprenden los monjes benedictinos con el inicio de su nueva etapa abacial. Este miércoles por la mañana ha recibido la bendición abacial de manos del exarca Manuel Nin, monje de Montserrat, que ha presidido la celebración. Y lo ha hecho acompañado de una extensa representación eclesial y del mundo civil. Muestra de cómo el espiritualidad benedictina trasciende el monasterio.

Gasch ha pedido a la comunidad "escuchar la voz de Dios, escucharnos unos a otros, escuchar a vosotros, convencidos de que si escuchamos, oiremos algo". Al finalizar la celebración, se refirió así al talante de acogida y apertura a la sociedad implícitos en la Regla de San Benito. "Una comunidad de oración abierta", que se concreta también con la presencia monástica más allá de Montserrat, y que hoy pasa por el Miracle, Cuixà, Roma y Uganda.

Proyectar Montserrat hacia el futuro

Para el nuevo abad, que Montserrat celebre mil años en 2025 es una ocasión para concretar este mensaje de cara a las próximas generaciones: "El Milenio es la oportunidad de proyectar Montserrat hacia el futuro". Con la mirada puesta en esta efeméride, ha reconocido que "los mil años de Montserrat son también mil años de una sociedad con la cual han avanzado conjuntamente a lo largo de la historia".

En este sentido, ha destacado el objetivo de proximidad: "Queremos acercar Montserrat a la sociedad". La comunidad monástica lo eligió abad el 15 de septiembre. Y este miércoles ha reconocido su calor y oración al pie de la Moreneta. Se ha visualizado significativamente con el abrazo de todos los monjes tras tomar la sede abacial y recibir el báculo y el anillo. Gasch ha agradecido el acompañamiento eclesial, con la presencia de diferentes carismas religiosos y también de su familia, que de pequeño ya lo acercó a Montserrat. Entre otros, ha dado gracias a su madre, Angelina Hurios, presente entre los asistentes.

Una maestría al servicio de la Iglesia

En la homilía, el exarca Manuel Nin ha recordado a Gasch que le toca acompañar la comunidad "haciendo a veces de Cristo". Nin ha señalado la maestría que se espera del nuevo abad con cuatro verbos: "Instruir, guiar, enseñar, llevar hacia Dios". Una tarea, la de llevar a Jesús a la sociedad de hoy, que el mismo abad considera parte fundamental de su responsabilidad en la Iglesia.

Del ámbito político y civil han asistido a la celebración solemne el presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, la consejera de Justicia, Lourdes Ciuró, la directora general de Asuntos Religiosos, Yvonne Griley, la presidenta de la Diputación de Barcelona,  Núria Marín, la delegada del Gobierno en Cataluña, Teresa Cunillera, el presidente del Patronato de la Montaña de Montserrat, Joan Rigol, los políticos Oriol Junqueras y Joaquim Forn, el jefe de los Mossos d'Esquadra, Josep Lluís Trapero, y el presidente del Barça,  Joan Laporta.

Entre los participantes también ha habido un buen grosor de representantes del ámbito monástico. Entre otros, la abadesa de Sant Benet de Montserrat,  Maria del Mar Albajar, el abad de Poblet,  Octavi Vilà, la abadesa de Vallbona de les Monges, Anna Maria Camprubí, la abadesa de Sant Pere de les Puel·les,  Esperança Atarés, la priora de Valldonzella, Maria Àngels Cornellà, la priora del monasterio de Sant Daniel, Maria-Assumpció Pifarré, y el prior de Solius, Josep Peñaroya.

También del ámbito eclesial, el presidente delegado de la Unió de Religiosos de Catalunya, el escolapio Eduard Pini, y una buena representación de obispos catalanes: los arzobispos Lluís Martínez Sistach,  Joan Planellas y Joan-Enric Vives,  Sergi Gordo de Barcelona, Salvador Cristau de Terrassa, Agustí Cortés de Sant Feliu, Francesc Pardo de Girona,  Salvador Giménez de Lleida, Romà Casanovas de Vic y Solsona,  Enrique Benavent de Tortosa y Sebastià Taltavull de Mallorca. El cardenal Juan José Omella se ha excusado por un compromiso previo con la Conferencia Episcopal Española.