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Los obispos catalanes presentan el documento "Al servei del nostre poble" y reivindican las raíces cristianas de Cataluña y "el amor al país".

(Jordi Llisterri-CR) Este miércoles se ha hecho el acto de presentación oficial del documento Al servei del nostre poble publicado para conmemorar los 25 años del documento Arrels cristianas de Catalunya. En sus discursos tanto el arzobispo de Barcelona, ​​el cardenal Lluís Martínez Sistach, como el de Tarragona, Jaume Pujol, han presentado el texto como una propuesta que reconoce la personalidad catalana, y que quiere reivindicar las raíces cristianas de Cataluña y la continuidad del trabajo conjunto de los obispos catalanes. El acto se ha celebrado en Barcelona, ​​en la sede de Facultad de Teología de Cataluña, y han asistido también los obispos Francesc Pardo de Girona, Josep Àngel Sáiz de Terrassa y el emérito de Solsona Jaume Traserra.

"Hemos reafirmado la validez y la actualidad del mensaje del documento publicado hace 25 años" afirmó Martínez Sistach para añadir que "nuestro pueblo no se entendería sin las raíces cristianas: la fe cristiana ha contribuido decisivamente a la configuración de la identidad catalana".

El cardenal Sistach ha presentado el documento como un servicio de la Iglesia a la sociedad y ha enmarcado el reconocimiento del perfil propio de Cataluña que hace el episcopado en que "el anuncio de la Iglesia se ha de encarnar en cada lugar y en cada momento. El anuncio de Jesucristo se realiza en el tiempo y, por tanto, en la historia".

Es en este contexto que "como pastores de la Iglesia manifestamos nuestro profundo amor por el país y nos ponemos a su servicio porque sentimos la urgencia de anunciar a Jesucristo, que es el tesoro más grande que tenemos. Y como amamos a las personas, al país, y valoramos este tesoro, lo ofrecemos constantemente; lo proponemos, no lo imponemos". El arzobispo de Barcelona, ​​ha justificado "una iglesia inserida en la historia y en el presente de nuestro pueblo catalán" para responder a este objetivo evangelizador.

Una documento de consenso

En la intervenció de Jaume Pujol, el arzobispo de Tarragona ha explicado que ha sido un documento que "se ha trabajado mucho, con ilusión, ha sido un diálogo laborioso, fecundo, un esfuerzo para llegar a un texto que nos ayudara en nuestra tarea evangelizadora". Pujol ha definido a los obispos que firmaron Arrels Cristianes en 1985 como "hombres de una gran talla humaña, espiritual y sobre todo pastoral" y ha elogiado un texto que "elaboraron en unos tiempos que tampoco eran nada fáciles y que por primera vez trataba algunos aspectos complejos y difíciles para el catolicismo catalán".

Pujol ha asegurado que el nuevo texto episcopal está "en continuidad con los otros de los obispos de Cataluña, sobre todo con la finalidad del Concilio Tarraconense: el cómo evangelizar hoy a nuestra sociedad".

"Ahora nosotros seguimos mostrando nuestro amor pastoral y nuestra responsabilidad colectiva hacia Cataluña en puntos importantes para nuestra sociedad como puedan ser el marco político de nuestro país, la acción pastoral, la acogida de nuevos emigrantes, la presencia en tantas acciones culturales y caritativas, el respeto por las autoridades constituidas y por la laicidad positiva, el rechazo del periodismo ofensivo, o la aportación de nuestra sensibilidad propia a la hora de redactar algunos documentos episcopales", explicó el arzobispo de Tarragona repasando algunos de los temas de Al servei del nostre poble. Un texto que ha definido como "una llamada a la esperanza" y una reivindicación "del papel insustituible que ha tenido la Iglesia y el cristianismo en la historia milenaria de Cataluña".

Una identidad clara para poder dialogar

En este marco de la aportación cristiana a la configuración de la identidad catalana, el cardenal Martínez Sistach ha remarcado que "es partiendo de nuestra identidad como podemos dialogar con los demás. Es lo que ha hecho siempre Cataluña, país de marca y país de paso. Acoger e incorporar a nuestro proyecto de pueblo lo que recibimos de los demás y ofrecer a los demás nuestras riquezas culturales y espirituales". Según el arzobispo de Barcelona, ​​"es necesario un conocimiento y una valoración de nuestra identidad modelada por la fe cristiana en el cristianismo, evitando el rechazo de todo lo que es nuevo y diferente, -la xenofobia- o la aceptación indiscriminada de todo lo que nos privaría de nuestra identidad".

También ha hecho especial incidencia en la actual crisis económica que también valora el documento para pedir que la situación "con casi cinco millones de parados es una cuestión de estado. Es necesario que todos los partidos políticos, sindicatos, patronal, instituciones religiosas... se unan para encontrar respuesta. Ya no es una cuestión de partido, de parte "

Sin nostalgia

El acto ha sido presentado por el decano de la Facultad de Teología de Cataluña, Armand Puig que ha destacado el hecho de que el nuevo documento esté firmado por todos los obispos de Cataluña: "un valor de declaración colegial  que acentúa su dimensión de texto consensuado y conjunto". Asimismo hizo referencia a la valoración que hace el texto de la visita del Papa a Barcelona, ​​que muestra como la "sintonía entre la palabra del papa Benedicto y la palabra de nuestros obispos es completa".

El filósofo Francesc Torralba ha sido el encargado de resumir el documento haciendo una síntesis de sus contenidos. Torralba ha dicho que la memoria de las raíces cristianas del documento "no se traduce en nostalgia" sino que ofrece "un horizonte de referencia".