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(Jordi Llisterri-CR) Es momento de "caos, noche oscura y ocaso" para la vida religiosa, que ve caer el número de efectivos y vocaciones, sobre todo en Europa. Pero "es una situación crítica que también es una oportunidad de prólogo de algo nuevo". Es el mensaje que ha dejado este fin de semana en Barcelona el secretario de la Congregación para la Vida Consagrada, el franciscano José Rodríguez Carballo, número dos desde hace un año de este organismo vaticano encargado de la vida religiosa.

Su idea es que este "invierno no nos debería asustar" porque es la época en la que "se nutren las raíces". Y "el cultivo de las raíces es volver al Evangelio, como nos recuerda y nos machaca el papa Francisco". Por ello, estamos en "el momento propicio para la refundación de la vida consagrada".

Rodríguez Carballo, junto con el prefecto João Braz de Aviz, representa la nueva sintonía del Vaticano con la vida religiosa. Se visualizó en el encuentro de este sábado con los religiosos de Cataluña en el Colegio del Sagrado Corazón de Sarrià. La sala prevista para la conferencia se quedó pequeña y se tuvo que trasladar el acto a la iglesia de recinto escolar con capacidad para 500 personas.

Sintonía no significa condescendencia, porque Rodríguez Carballo no escatimó críticas ni realismo ante la situación de la vida religiosa. Es un arzobispo de los que viste con camisa clara y tiene las ideas claras. "En la vida religiosa hay muchas luces, aunque algunos no las quieran ver. Pero tampoco nos debe asustar reconocer las lagunas", dijo. Y planteó que no "tampoco hay que traumatizarnos si algunos institutos de vida religiosa deben morir. Lo importante es que no desaparezca la vida consagrada. No se debe dramatizar".

Y, para que sea posible "en momentos así sólo se puede estar bien equipados, revestidos de Cristo". "No es el número lo que salvará la vida religiosa, es la caridad evangélica", una preocupación con la que según Rodríguez Carballo también sintoniza plenamente el papa Francisco.

También se trata de reaccionar, de dar pasos concretos, y de "huir de la tentación de buscar siempre el culpable fuera". Para ello es necesario "no entretenerse en ejercicios de supervivencia institucional o personal" y "tampoco encubrirnos en un activismo desenfrenado o un misticismo desencarnado que no está ni en el cielo ni en la tierra".

Por ello, el secretario para la Vida Consagrada pidió "decisiones oportunas, discernidas, pero radicales". Porque "la primera fidelidad de la vida consagrada es al Evangelio, no al carisma". "Menos Francisco, Ignacio, Antonio María ... y más Jesús".

El Vaticano II, no negociable

José Rodriguez Carballo situó como otro punto importante de la vida religiosa la fidelidad al Vaticano II: "Para consagrados el Concilio es un punto que no se puede negociar". Y afirmó que quienes buscan en las reformas del Vaticano II todos los males de la vida religiosa "niegan la presencia del Espíritu Santo en la Iglesia".

Explicó que en la Congregación para la Vida Consagrada están "especialmente preocupados" por este tema: "estamos viendo verdaderas desviaciones". Sobre todo porque "no pocos institutos dan una formación no sólo pre-conciliar, sino anti-conciliar. Esto no es admisible, es situarse fuera de la historia. Es algo que nos preocupa mucho en la Congregación".

Finalmente, en el turno de preguntas, remarcó el papel de la mujer dentro de la Iglesia y lamentó que todavía falte "una teología de la mujer, hecha por mujeres". Por otra parte, explicó lo que plantea siempre en las visitas "ad limina" que reciben en la Congregación cuando los obispos plantean problemas en torno a la vida religiosa: "siempre les pregunto: '¿Qué sería su iglesia local sin los religiosos?"

Al mismo tiempo, "por respeto", declinó comentar cualquier tema referente a la sucesión episcopal de Barcelona.

El acto estuvo organizado por la Unión de Religiosos de Cataluña. En la sesión del sábado, abierta a todos los religiosos y religiosas de Cataluña, el presidente de la URC presentó el secretario de la Congregación para la Vida Consagrada. Máxim Muñoz remarcó que su elección hace un año "representa un reconocimiento del papa Francisco" a los religiosos, ya que el papa se fijó para un cargo de confianza al que hasta entonces había sido elegido presidente de los superiores mayores de las diversas órdenes religiosas mundiales.

En el acto también se presentó la nueva etapa de la colección que publica conjuntamente la Editorial Claret y la URC con documentos vinculados a la vida religiosa. El primer texto de esta nueva etapa es precisamente el documento de la Congregación para la Vida Consagrada que convoca el Año dedicado a la vida religiosa que se celebrará en 2015.

Rodríguez Carballo estuvo dos días en Barcelona y el viernes tuvo una reunión de trabajo con los responsables de las órdenes religiosas presentes en Cataluña.