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(Glòria Barrete –CR) Ocho siglos atrás San Francisco de Asís creaba el Cántico de las Criaturas, llamado también Cántico del Hermano Sol; 800 años más tarde, un capuchino catalán, Fra Jacint Duran, escribe un libro que analiza el texto de San Francisco, un legado que los capuchinos han sabido difundir y vivir hasta la actualidad.

“Para mí San Francisco es un punto de referencia y un modelo que quiero muchísimo”, confiesa Fra Jacint Duran, autor del libro El Cántico de las Criaturas de San Francisco de Asís, y añade: “hacía muchos años que me planteaba este cántico como un desafío y fue cuando un hermano me pidió que hiciese el libro para recordar los 25 años de presencia capuchina en Sant Martí de Montnegre donde la idea se concretó y se materializó en el libro”.

El contexto de la creación del Cántico

El cántico del santo se configuró en tres momentos diferentes de su vida. El primer momento corresponde a la época en que San Francisco está muy enfermo, se encuentra en una situación límite de salud y escribe el texto completamente ciego. Según Duran, “esta parte es la expresión de una crisis profunda en la que se siente identificado profundamente en Cristo y esta presencia de Jesucristo hace explosión en la noche, en su noche personal”.

La segunda parte del cántico es un canto a la reconciliación, haciendo referencia al enfrentamiento entre el obispo y el protestante que se dio en aquella época. La última parte del texto es el reflejo de la lucha interna que padece San Francisco en ese momento: la aceptación de la futura muerte una vez le comunican que su enfermedad es irreversible, y es cuando él llama a la muerte como hermana.

La espiritualidad compleja de San Francisco de Asís

Aunque el libro hace una referencia explícita al Cántico de las criaturas, no sólo se encuentran referencias a él, si no que, según su autor, “el principio es una reflexión sobre el sentido de adoración y contemplación de San Francisco, de la vida eremítica franciscana, y también un análisis sobre su aspecto más contemplativo y vivencial”; para Fra Jacint Duran “San Francisco de Asís es un personaje muy complejo y muy profundo, y a la vez muy simple. Su espiritualidad está muy centrada en la experiencia de identificación con Jesucristo, para todo y con todo, y eso se concreta después con la fraternidad, con sus hermanos y también con todos los hombres y mujeres, e incluso con todas las criaturas de la creación”.

Aunque haga ocho siglos de las palabras del Santo, para el autor su mensaje continua plenamente vigente: “el texto de San Francisco y el mensaje de Jesucristo no está nada alejado, al contrario, da mucha luz y concreta la experiencia cristiana en el ahora y aquí. Las personas necesitamos personajes que hayan vivido Jesucristo a fondo y nos hayan mostrado que es posible vivirlo”.

El libro de la colección A la capuchina, editado por la editorial Mediterránea, también incluye una docena de ilustraciones de Miquel Oliveras basadas en las palabras de San Francisco.