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CR) Eclesiásticos y religiosos de Argentina que conocen la trayectoria del nuevo papa Francisco, han explicado a CatalunyaReligió.cat que es un hombre "especialmente sensible con los pobres" y que lo demuestra con actitudes diarias como el hecho de que era un obispo que "iba a trabajar cada día con transporte público" o que no le gustan los tratamientos de Eminencia y se hace llamar "padre Bergoglio". Así lo explica a CatalunyaReligió Lucía Caram, religiosa catalana nacida en Argentina. Caram explica que después de la dictadura (1976-83) "hizo un proceso de conversión personal y que se decantó por la opción de los pobres". "Es un hombre austero y sus visitas pastorales se caracterizan por la gran sencillez y cercanía".

En 2005, ante la posibilidad de que su nombre se proponiera como papable, Bergoglio explicó en una entrevista su papel durante la dictura argentina, cuando era provincial de los jesuitas.

Caram explica como detalle significativo que se puso en contacto con el autor de unos artículos muy duros que denunciaban la corrupción en su país natal y él dijo "adelante, no pueden silenciar la voz de los profetas". Además, según Caram, "el enfrentamiento que tiene Bergoglio con el peronismo y con la actual presidenta Cristina Fernández de Kirshner es absoluto".

Caram vaticina "grandes cambios en la reforma de la Curia y el retorno al espíritu original del Concilio Vaticano II", como muestra su sintonía con los pobres y su sencillez. Lo acentúan dos hechos: el nombre elegido, Francisco, que debe leerse en clave franciscana, y su primera intervención, donde se ha mostrado afable, sencillo, pidiendo oraciones para él y recordando en todo momento el desaparecido papa "bueno", Juan XXIII.