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(Marta Nin) - A la espera de recibir el Papa en Barcelona, ​​cuando se hizo el anuncio oficial de la visita, los periodistas preguntaron al cardenal Lluís Martínez Sistach si esperaba que el Papa hablara en catalán. El arzobispo sólo dijo que si lo hacía sería bienvenido y que, en todo caso, no sería la primera vez que Benedicto XVI hablaría en catalán.

En realidad, no fue hasta que Juan Pablo II subió al solio pontificio, que el vicario de Pedro entendió que había que utilizar otra lengua aparte del italiano en sus alocuciones. Esto también se hizo evidente en la proliferación de los viajes papales. En este sentido, marcó un hito la estancia en Cataluña de Juan Pablo II en 1982. En aquella ocasión el pontífice se dirigió públicamente y por primera vez en catalán a los fieles. Dos años más tarde, el 25 de noviembre de 1984, Juan Pablo usó por primera vez el catalán desde San Pedro, con ocasión de la beatificación del padre Josep Manyanet. Pero quizás el momento cumbre fue el 16 de junio de 1993, en la plaza de Colón de Madrid, cuando Wojtyla canonizó Enrique de Ossó -hijo de Vinebre- y dijo tres párrafos de la homilía en catalán. Lo consiguió el entonces obispo de Tortosa, Lluís Martínez Sistach.

A lo largo de los años se ha podido constatar que, salvo los saludos solemnes de Pascua y Navidad, el Papa se dirige en catalán a los fieles cuando es necesario, si se le pide. Es evidente que todo esto no depende directamente del pontífice. Se trata de pedirlo al organismo competente de la curia romana. Una petición que el cardenal Sistach también hizo recientemente cuando en Mataró se beatificó el doctor Samsó y a la que el Vaticano accedió: Benedicto XVI aludió luego en catalán en aquel acto desde San Pedro. Era la tercera vez que el Papa alemán usaba el catalán. La primera vez fue el 29 de octubre de 2005, con ocasión de la beatificación de los mártires de Urgell, tras la solicitud del obispo Joan Enric Vives.

La segunda vez fue el 7 de junio de 2006, durante una audiencia general en la que saludó a los miembros del programa de TV3 "Signes dels Temps", que entonces celebraba veinte años. En ese caso, se logró gracias a la voluntad del director del programa, Francesc Rosaura, y la solicitud del arzobispo de Tarragona, Jaume Pujol. Una petición que, en cambio, no debió de tramitar el obispado de Vic para la canonización de Francisco Coll en Roma el año pasado. Entonces muchos fieles se lamentaron de la nula relevancia dada al catalán en todos los actos ligados a la canonización en San Pedro. Posiblemente el obispo Romà Casanova tiene otra sensibilidad y no se debió considerar necesario que el catalán tuviera presencia para aquel evento.

Así, se puede esperar que el Papa hable en catalán en la Sagrada Familia, pero todo el mundo mirará con lupa qué peso y qué relieve se da.