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(David Casals y Vila CR) El filólogo, musicólogo, ensayista, poeta y profesor Jaime Vándor (Viena, 1993) falleció este lunes. Una vida marcada por el Holocausto, y también comprometida a la hora de explicar la barbarie. En este sentido, años atrás decía: "Mientras pueda, considero que es una obligación dar testimonio". 

"Las lecciones del siglo pasado desgraciadamente influyen poco en la juventud. Del parvulario hasta la universidad se debe hablar del Holocausto y no silenciarlo", aseguró en una entrevista. En otra, dijo: "El Holocausto es una lección que nos ha dado el siglo XX, una lección terrible que nos enseñó cosas que no sabíamos sobre nosotros mismos".

"Si algo hemos aprendido del siglo XX, es que la cultura no es ninguna salvaguarda contra la barbarie", concluye en el libro Una vida al borde del Holocausto, dedicado a su figura, que en 2013 publicó Viena Ediciones, y que escribió Jaime Castro, de la Comunidad de San Egidio.

Viena, Budapest, Barcelona

Nació en Viena el 26 de febrero de 1933, un día antes del incendio del Reichstag, el Parlamento alemán con sede en Berlín. Como consecuencia de la anexión de Austria por el Tercer Reich, toda la familia, de origen judío, tuvo que huir a Hungría y, en 1940, viendo que la situación cada vez se complicaba más, su padre emigró a Barcelona con la esperanza de poder reunirse allí más adelante con su mujer y sus dos hijos.

Su padre ya había sufrido los horrores de la Primera Guerra Mundial, donde luchó en el frente ruso y fue prisionero de guerra en Siberia hasta 1920, y su esperanza era que ni él ni los suyos sufrieran el horror de una nueva una guerra. El cierre de fronteras, pero, lo impidió y Jaime, su hermano y su madre tuvieron que quedarse en Hungría, confinados al llamado «gueto internacional» de Budapest, donde el 20% de su población era israelita.

Se pudo salvar de la deportación a campos de exterminio porque, en Budapest, los instalaron en unas casas que dependían de la embajada española. "Vivas 51 personas en una habitación. Vi morir de hambre a mucha gente, y algunos, como mi primo de 16 años, ejecutados en la calle", explicó.

Gracias a la protección del diplomático español Ángel Sanz Briz y al trabajador de la embajada Giorgio Perlasca, se lograron salvar 5.200 judíos húngaros, en los 10 meses situados entre la ocupación de Hungría por parte de Alemania y la liberación de la ciudad por el Ejército Soviético, en enero de 1945.

De aquellas vivencias se hizo recientemente una miniserie en TVE, 'El ángel de Budapest', y el mismo Vándor participó en su preestrena en Barcelona.

Después de muchas peripecias, la familia Vándor se pudo reunir por fin a Barcelona en 1947, donde se encontró con una ciudad "muy pobre, muy triste y muy desengañada". Y en cada uno de sus días, "nunca dejé de recordar el Holocausto. (...) El hecho de que no se vuelva a repetir depende de la enseñanza y de los medios de comunicación", añadió.

Terminó Bachillerato en el instituto Menéndez y Pelayo, en el 1951, y en 1956 se licenció en Filosofía y Letras en la Universitat de Barcelona, ​​donde dio clases entre 1958 hasta 2003, el año de su jubilación.

Casado y con tres hijos, ha impartido cientos de conferencias en todo el mundo sobre literatura universal, historia y cultura judías, ha participado en muchos simposios y congresos internacionales, ha traducido libros del húngaro y también ha estudiado los estudios completos de música en el Conservatorio de Barcelona.

Fue fundador y director de la biblioteca de la Comunidad Israelita de Barcelona entre 1957 y 1955. Fue uno de los fundadores de las ​​relaciones culturales de España y Cataluña con Israel, 1979, antes de que comenzaran las relaciones diplomáticas entre los dos países.

También fue uno de los fundadores de la Entesa Judeo-Cristiana de Catalunya, de la Asociación Cultural Catalano-Húngara, de la Amical Mauthausen, de la Societat Catalana de Estudis Hebraics y de la Sociedad Española de Estudios hebreos y Judíos.