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(Fundació Escola Cristiana de Catalunya) "Hay personas que un buen día, con cuarenta años, se plantan frente al espejo y arrancan a llorar porque su vida es un asco". Así de contundente se expresó en Barcelona Francesc Torralba en la ponencia "Potenciar la inteligencia espiritual", una opción de futuro, que pronunció en el marco de las séptimas Jornadas de Pastoral Educativa organizadas por la Fundació Escola Cristiana de Catalunya (FECC). "Estas personas han tenido un sentido utilitarista, pragmático, de la vida, y han buscado sólo el beneficio propio sin pensar en servir a los demás, cuando es esto último, precisamente, lo que nos llena".

Torralba hizo un recorrido por la historia del concepto "inteligencia espiritual" y destacó los beneficios. "En una escuela de Barcelona vi que los niños y niñas hacían meditación trascendental y que los iba muy bien para concentrarse y estudiar. Nadie puede decir, por tanto, que la espiritualidad no sirve para nada. De hecho, las humanidades sirven para mucho: para discernir qué quiero hacer con mi vida en este mundo", afirmó el profesor y ensayista en un Seminario Conciliar lleno a rebosar.

Torralba lamentó finalmente que los adultos no tengamos la misma "capacidad de maravillarnos que los pequeños" y señaló que, "cuanto más atrofiado está un individuo espiritualmente, más capacidad tiene de aburrirse". En este punto, recordó la cita de Albert Einstein según la cual "quien no se maravilla ante la cúpula celestial está espiritualmente muerto".

La ponencia de Francesc Torralba se enmarcó en las séptimas Jornadas de Pastoral Educativa de la FECC, que se han hecho este viernes en Barcelona.

La primera ponencia fue "¿Qué luz necesita el mundo?", que pronunció el profesor Josep Otón. "Estamos acostumbrados a luces que reclaman protagonismo, ser el centro de atención. Son luces deslumbrantes que, en vez de iluminar, nos ciegan. Nos ofrecen un espectáculo fabuloso que capta nuestra atención y nos fascina, pero que nos aleja de la realidad", declaró el catedrático de instituto. "Sin embargo, el Evangelio nos propone una luz inspiradoraque indica un camino que nos invita a avanzar en la vida, a salir de nosotros mismos y encontrar el sentido profundo de la existencia".

Otón también lamentó que nuestra sociedad, "a diferencia de lo que propone Jesús", nos enseñe sólo el destino y no el camino. "Estamos acostumbrados a que nos indiquen qué hay al final del camino, pero no que hay que andar para llegar", concluyó Otón. "Porque la fe avanza a medida que caminamos".

Las jornadas también acogerien, bajo el título Luces del mundo, la presentación de diversas iniciativas de carácter educativo: Todos x todos: la comunidad educativa al servicio del prójimo, a cargo de Imma Ferrer y Carles Bardema (Escuela El Cim de Vilanova i la Geltrú); Comemos juntos , a cargo de Jaume Ars (Escuela Pia de Igualada); ¿Cómo puedo dejar de ser un zombi? Convivencias para ESO, a cargo de miembros de le Delegación de Juventud del arzobispado de Barcelona; Barcelona Magic Line, 7 colinas para 7 causas, a cargo de Obra Social San Juan de Dios, y El banco del tiempo, de Pedro Gómez (Escuela Gaudí - Sant Feliu de Llobregat).

La primera jornada se cerró con la experiencia dinámica EspaBíblia't, una propuesta animada del conferenciante y escritor Juanjo Fernández, con el propósito de recordar la importancia de conocer historias y personajes de la Biblia y vivir el texto sagrado "como Jesús quería, como niños".

El sábado habrá una docena de talleres sobre arte y espiritualidad, uso y aplicación de las tecnologías en la educación en valores, el acompañamiento espiritual de los adolescentes dentro del oídoao canciones y danzas para la oración, entre otros.

La jornada se cierra el sábado con la ponencia La luz en la Escuela Cristiana, pronunciada por el Secretario General de la FECC, Enric Puig, y con la Eucaristía presidida por el cardenal arzobispo de Barcelona, ​​Lluís Martínez Sistach.