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(David Casals CR) Adviento es una cuenta atrás, una preparación de los creyentes para el día 25 de diciembre, el día de Navidad. CatalunyaReligió.cat lo analiza con dos pastores protestantes, Ignacio Simal y Victor Hernández, que dan a conocer este período del calendario desde una perspectiva evangélica. 

Entre las tradicion más arraigadas en las comunidades evangélicas, se encuentra el calendario de Adviento una costumbre que nació en Alemania y que se ha popularizado a lo largo del último siglo– y la Corona de Adviento, formada por varias velas. "Cada domingo vamos encendiendo una hasta llegar a la quinta que se enciende el 25 de diciembre". 

La lectura de la Biblia es un hábito que caracteriza el día a día de un creyente evangélico y esto también se traduce en el tiempo de Adviento. Los dos pastores coinciden en destacar la de los profetas. "Son imprescindibles para entender el Adviento. Ellos son el texto de Adviento. Los textos proféticos anuncian un nuevo mundo posible", que se materializa con el nacimiento de Jesús, comenta Simal.

El sentimiento de esperanza también se asocia al Adviento, y esto está muy vinculado al actual contexto social, político y económico. "¿Quien espera al Mesías en esta época postmoderna y postcristiana?", Se pregunta Hernández. Y en este sentido, destaca que más allá del consumismo, los regalos, las compras, las luces, las fiestas y las canciones, Adviento significa "esperar al Mesías, y eso significa rebelarse contra un mundo cerrado".

Una carta de Bonhoeffer desde la cárcel

Esto significa una actitud de "resistirse a aceptar la realidad 'pura y dura' del mercado y pensar que hay fisuras, puertas que se abren y permiten ver otros mundos". Y en este sentido, Hernández destaca la vigencia de una carta que escribió desde la prisión días antes de Navidad el pastor alemán Dietrich Bonhoeffer una de las caras visibles de la Iglesia Confesante, una parte de la comunidad luterana que resistió al nazismo, y que durante sus años de formación estuvo en la iglesia de habla alemana de la calle Brusi de Barcelona.

Decía Bonhoeffer, en una carta escrita a su amigo Eberhar Bethge el 21 de noviembre de 1943: "Y entonces el Adviento llega. Hay tantos recuerdos que compartimos de aquella temporada... Una celda de una prisión es como nuestra situación durante el Adviento: uno espera, hace esto y aquello, actos sin sentido, pero la puerta está cerrada y sólo puede ser abierta desde el exterior. Así es como me siento justo ahora".