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(Ayuntamiento de Barcelona) Construida sobre los cimientos de un anterior templo románico, la basílica de los Sants Màrtirs Just i Pastor es, junto con la Catedral de Barcelona y las iglesias de Santa Maria del Pi y Santa Maria del Mar, una de las joyas de la arquitectura gótica barcelonesa. Esta es una de las obras arquitectónicas construidas en pleno crecimiento económico y cultural de la ciudad, en el siglo XIV.

Es ahí, precisamente, donde se ha hecho la presentación del libro Pelegrins al cor de Barcelona, escrito por Jaume Castro y Meritxell Téllez y con fotografías de Pere Vivas. El libro explica la huella cristiana en la ciudad, a través tanto de los grandes monumentos arquitectónicos como de las pequeñas iglesias, capillas o antiguas casas de caridad. Según el decano de la Facultad de Teología, Armand Puig, "a veces no conocemos la ciudad que tenemos bien cerca y, en este libro, en cambio, redescubrimos los rincones y el patrimonio cultural. Además, los autores lo hacen de una manera amable y simpática".

El alcalde de Barcelona, Xavier Trias, también ha estado presente en la presentación y ha destacado el trabajo de los autores para poner en valor el patrimonio de Ciutat Vella: "Es un trabajo magnífico el de recuperar la historia de todas estas iglesias, casas de caridad, capillas o conventos y ponerlas al descubierto y al alcance de todos. Sirve para comprender qué somos y cómo hemos llegado hasta aquí".

El libro explica cómo en el recinto amurallado de la Barcelona medieval, que corresponde a grandes rasgos a la Ciudad Vieja actual, se desarrolló la mayor parte de la actividad ciudadana hasta bien entrado el siglo XIX. Por lo tanto, desde la fundación de Barcino varias generaciones de cristianos han dejado un legado que ha perdurado hasta nuestros días y que constituye un conjunto artístico de primer orden en el que se puede leer esta historia milenaria.

Siguiendo este patrimonio artístico y espiritual, el libro quiere ser como el bastón del peregrino que recorre el corazón de Barcelona, una ciudad impregnada de espiritualidad y de cultura . Son testimonio de las cuatro basílicas góticas -la Catedral, Santa María del Pi, Santa Maria del Mar y los Santos Mártires Justo y Pastor- , pero también las iglesias y capillas menos conocidas y visitadas, conventos desaparecidos, edificios con un pasado hospitalario y caritativo que hoy tienen un uso muy diferente, el recuerdo de la presencia de las primeras comunidades cristianas y de la cohabitación en el barrio judio... un poso sedimentado a lo largo de los siglos y que constituye una herencia extraordinaria tanto para ciudadanos de Barcelona como para visitantes que buscan algo más.