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(CR) El obispo de Solsona Xavier Novell dedica la carta semanal de este domingo al proceso soberanista que vive Cataluña. El texto se sustenta principalmente en la doctrina que han reiterado los obispos catalanes a través de Raíces Cristianas de Cataluña y de Al servicio de nuestro pueblo que reconoce a Cataluña como nación. Pero además, el obispo de Solsona se muestra partidario de una consulta pactada con el Estado.

Novell recuerda que los obispos catalanes siempre han alentado "el camino del diálogo y el entendimiento" y por ello concluye que "siendo ampliamente mayoritaria la voluntad de los ciudadanos de Cataluña de decidir el propio futuro, sólo se alcanzarán las 'soluciones justas y estables' que pedían los obispos, si se llega a un acuerdo entre los gobiernos del Estado y de la Generalidad que permita dicha consulta ".

El obispo dee Solsona cree que "la Iglesia católica en Cataluña no vive lejos de este momento histórico" y también pide "a los fieles de la diócesis que no queden ajenos a esta situación histórica". Pero también hace hincapié en "las graves necesidades sociales que padecemos tienen que preocuparnos mucho más, y que la evangelización, que pasa por encima de las estructuras políticas, es nuestra misión principal". Asimismo, invita "a los partidarios o contrarios a la consulta, a trabajar con espíritu pacífico, lejos de cualquier agresión" y pide que este tema no divida a los fieles "ya que la fe que nos une es mucho más grande que las respectivas ideas políticas" .

Por otra parte, Cataluña Ràdio afirma que tanto Novell como otros obispos han pedido a los rectores que no se sumen al repique de campanas que dará inicio a la Vía Catalana del 11 de septiembre. Sin embargo, como admite el Arzobispado de Tarragona, lo más probable es que cada parroquia actué según el criterio de su rector y del consejo parroquial.

Esta hora de la historia!
Xavier Novell, obispo de Solsona

Carta dominical 7 de septiembre de 2013

 

No hay nada verdaderamente humano que no resuene en el corazón de los discípulos de Cristo afirma el principio de la Gaudium et Spes del Concilio Vaticano II. La Iglesia en Catalunya ha vivido los eventos culturales, sociales y políticos de los últimos decenios, los de la recuperación del autogobierno, fiel a esta doctrina conciliar.

Así, los obispos de la Tarraconense, en 1985, afirmaban en el documento "Raíces Cristianas de Cataluña": "damos fe de la realidad nacional de Cataluña" y añadían que "la existencia de la nación; Catalana exige una adecuada estructura jurídico-política que haga viable el ejercicio de los derechos "que el magisterio eclesial reconoce a cada nación.

Veinte y cinco años más tarde, en el documento, «Al servicio de nuestro pueblo», los obispos decíamos: "Hoy se han manifestado nuevos retos y aspiraciones, que afectan a la forma política concreta como el pueblo de Cataluña ha de articulaciónlar y cómo se quiere relacionar con los demás pueblos hermanos de España en el contexto europeo actual ". El último año han sucedido un conjunto de acontecimientos que confirman esta afirmación: la multitudinaria manifestación del once de septiembre, la victoria electoral de los partidos políticos partidarios de una consulta de autodeterminación; la anunciada cadena humana a favor de laa independencia que unirá de norte a sur el país este próximo miércoles.

Es verdad también que hay un sector importante de la ciudadanía que no comparte este proyecto y que el Gobierno de España parece que responderá negativamente a la petición formal para realizar un referéndum legal sobre esta cuestión.
La Iglesia católica en Cataluñano vive lejos de este momento histórico. Nuestra palabra de pastores, expresada en el documento "Al servicio de nuestro pueblo", es muy vigente: "no nos corresponde a nosotros optar por una determinada propuesta a estos nuevos retos, pero defendemos la legitimidad moral de todas las opciones políticas que se basen en el respeto de la dignidad inalienable de las personas y de los pueblos [...]. Y anclajem el camino del diálogo y el entendimiento entre todas las partes interesadas a fin de lograr soluciones justas y estables ".

Creo que, siendo ampliamente mayoritaria la voluntad de los ciudadanos de Cataluña de decidir el propio futuro, sólo se alcanzarán las "soluciones justas y estables" que pedían los obispos, si se llega a un acuerdo entre los gobiernos del Estado y de la Generalidad quepermita dicha consulta.

Pido a los fieles de la diócesis que no queden ajenos a esta situación histórica. Recuerdo, sin embargo, que las graves necesidades sociales que padecemos tienen que preocuparnos mucho más, y que la evangelización, que pasa por encima de las estructuras políticas, es nuestra misión principal.

Asimismo, invito a los partidarios o contrarios a laconsulta, a trabajar con espíritu pacífico, lejos de cualquier agresión. Ruego a Dios, que esta cuestión no divida los fieles de la diócesis ya que la fe que nos une es mucho más grande que las respectivas ideas políticas.