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(Bernabé Dalmau-CR) Más que su otra encíclica, de carácter social, Mater et magistra, publicada dos años antes, la Pacem in Terris tuvo desde el primer momento una repercusión sin precedentes. Apareció en un momento en el que un exponente significativo de la nouvelle théologie, el pare M. Dominique Chenu, acababa de dictaminar, en un librito, que la doctrina social de la Iglesia había nacido como contrapeso de autoridad moral en el momento en el que los papas habían perdido el poder temporal y que, por tanto, pasado un siglo, ya no tenía sentido. Aquel gran historiador no tuvo el don de profecía. No sólo Juan XXIII, los papas sucesivos y el Concilio Vaticano II formularon doctrina social sino también "los hombres de buena voluntad", empezando por los mismos cristianos, han continuado deseando una palabra autorizada de la Iglesia sobre lo que en cada momento les preocupa de la vida social.

Hemos mencionado entre comillas "los hombres de buena voluntad" porque son los destinatarios de la encíclica que comentaremos, detalle sumamente innovador. La expresión es bastante conocida porque forma el segundo postigo del canto de los ángeles en la primera Navidad. Aunque, por el uso litúrgico, estamos más habituados a la fórmula "los hombres que ama el Señor", la traducción literal del latín se ha convertido en el modismo que hemos asumido como muestra de un situarse la Iglesia ante el mundo, o mejor, en medio de él.

Si podemos hablar de la encíclica como acontecimiento, y acontecimiento recibido con simpatía y alivio, es porque los años de la guerra fría habían producido un clima de auténtico pánico cósmico: amenazas de bombas atómicas, cohetes, torturas, lavado de cerebros. Posteriormente sabríamos qué fueron los gulags y las represiones de los derechos humanos. La encíclica pretendía indicar cosas, pero también decía: la voz del papa abría el camino a un nuevo orden, la valoración de los derechos, de la dignidad humana, del respeto a la persona. Respecto a la persona y a los pueblos. Todo el mundo, en su variedad, ansiaba esa paz. La Iglesia se encontraba comprometida. Eran los años de las palabras "testimonio", "empeño", del "creer es comprometerse", del "aggiornamento" tan identificado con la obra del Concilio. El carácter universal de este deseo lo expresaba, más allá de la estilística del lenguaje, el plural "in terris".

Y todo esto se concretó en un texto, en un documento de cinco partes: la llamada a los hombres de buena voluntad, la constante referencia a la persona humana, la "Carta de los derechos del hombre" (1ª parte), la estructura democrática de cada Estado (2ª parte), el desarme (3ª parte), animar a una autoridad supranacional a nivel planetario (4ª parte) y la colaboración con los no católicos (5ª parte).

Juan XXIII presentó la encíclica en su mensaje pascual radiado del 13 de abril de 1963: "Hace la síntesis, a la luz del Evangelio, de todos los elementos que llevan a la verdadera paz en el ámbito personal, familiar, comunitario. ¡Oh, la paz! Antes de ser equilibrio de fuerzas externas, es don divino, prenda del amor de Cristo, que reconcilia las almas al Padre y establece en su gracia. El orden interior, que nace de la buena voluntad, asegura el tranquilo orden externo; de otra manera éste se convierte en débil, confiado como está a los cálculos de la prudencia humana".


 
 
 
 
 
Bernabé Dalmau
Monje de Montserrat

 

I. CONSIDERACIONES GENERALES

-Presentación. La Pacem in Terris, cincuenta años después

Una encíclica por releer (Pacem in Terris I) 
Un acontecimiento y un documento (Pacem in Terris II) 
Los destinatarios (Pacem in Terris III) 
Gracia y método de Juan XXIII (Pacem in Terris IV) 

II. COMENTARIO AL TEXTO 
Pacem in Terris 1. El orden establecido por Dios [1-6] 
Pacem in Terris 2. El orden entre los seres humanos. Los derechos. [7-22] 
Pacem in Terris 3. El orden entre los seres humanos. Los deberes. [23-39] 
Pacem in Terris 4. Las relaciones entre los hombres y los poderes públicos en el seno de cada comunidad política [40-74] 
Pacem in Terris 5. Las relaciones entre las comunidades políticas [75-122] 
Pacem in Terris 6. Las relaciones de los seres humanos en el seno de las comunidades políticas con la comunidad mundial. [123-138]
-Pacem in Terris 7. Orientaciones pastorales [139-166]