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(Jordi Llisterri - CR) A menudo la bioética se asocia sólo con actos médicos o, por ejemplo, con temas relacionados con la manipulación de embriones. Pero es un campo mucho más amplio. Así lo explica Marga Bofarull en esta entrevista como nueva presidenta del Institut Borja de Bioética.

Explica que la bioética debe ofrecer "a la sociedad herramientas que ayuden a las personas a vivir más humanamente y ser más felices" y "propiciar la vida y promover la justicia". Se trata de conseguir "poner los avances tecnológicos al servicio de todos". Por lo contrario, Marga Bofarull dice que "siempre se asocia moral y ética con recortes y negativas" y que desde la Iglesia hay que ejercer "una misión profética de denuncia pero también de anuncio". La genómica, la justicia en el reparto de los recursos disponibles, y la responsabilidad con el medio ambiente, son algunos de los ejemplos que pone.

El nombramiento de Marga Bofarull como presidenta del Institut Borja coincidió con la muerte de su fundador, el jesuita Francesc Abel, por quien este lunes se celebra una misa en la Iglesia de los jesuitas de Casp de Barcelona. Bofarull explica que el prestigio del Instituto Borja en la docencia, la investigación o las publicaciones, proviene de la labor pionera de el padre Abel, especialmente por la formación y el trabajo con personas del ámbito científico y académico.

Marga Bofarull es religiosa del Sagrado Corazón, médico y teóloga, tres vertientes que dice que entiende "como una totalidad que puedo poner al servicio de la sociedad y de la Iglesia".