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Entre las florecillas que cada día sirve el papa Francisco, este viernes sirvió una a los nuncios. Reunidos en un acto en Roma se refirió directamente a su labor de estudio para los nombramientos episcopales. Es decir, qué criterios deben seguir los anuncios para elaborar las ternas de candidatos a obispos que envían a la Santa Sede: "Estad atentos -les ha dicho- a que los candidatos sean pastores cercanos a la gente, padres y hermanos, que sean amables, pacientes y misericordiosos. Que amen la pobreza, tanto la interior como libertad para el Señor como la exterior que es sencillez y austeridad de vida, que no tengan una psicología de "príncipes". Estad atentos a que no sean ambiciosos, a que no busquen el episcopado - volentes nolumus- y a que sean esposos de una Iglesia, sin estar constantemente buscando otra. Que sean capaces de "cuidar" el rebaño que les ha sido confiado, de tener cuidado de todo lo que les mantenga unidos; de estar "vigilantes", de prestar atención a los peligros que amenazan. Pero por encima de todo que sean capaces de "velar" con  el rebaño, de cuidar la esperanza, de que haya sol y luz en los corazones, de apoyar con amor y con paciencia los planes que Dios tiene para su pueblo".

Pues bien, si los criterios son estos, en Barcelona será fácil resolver el relevo del cardenal Sistach. Si los criterios son de carrera eclesiástica, ya será más complicado encontrarlo con este perfil.