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Es conocida la afirmación de Karl Rahner: El cristiano del siglo XXI será místico o no será que, al parecer, parafraseando una frase atribuida a André Malraux: El siglo XXI será religioso o no será. Y hace relativamente poco tiempo Juan de Dios Martín Velasco afirmaba: El cristianismo del siglo XXI será teologal o no será. La autora de este artículo se propone hablar no del futuro del "cristianismo" sino del futuro de la "experiencia cristiana". La palabra 'experiencia' nos recuerda que nuestra pregunta sobre el futuro no puede ignorar el ámbito de libertad y de amor irreductible que constituye nuestra interioridad. El recurso a la interioridad no implica una renuncia o un menosprecio de la dimensión, Política de la fe sino un reconocimiento de sus raíces más auténticas: el compromiso social y político, sin el cual el cristianismo no tiene futuro ni en el siglo XXI ni en ningún otro, es simultáneo e indisociable de la experiencia personal del amor de Dios. En este sentido, la autora desarrolla una tesis que parafrasea las mencionadas anteriormente y porpermite descubrir aspectos quizás nuevos o no suficientemente mente considerados de nuestro "ser cristianos ': La experiencia cristiana en el siglo XXI será mariana o no será.

El artículo completo, que puede descargarse desde el enlace, fue publicado en la revista Encrucillada el año pasado y lo ofrece el último número de Selecciones de Teología.