Voleu rebre les notícies?

Subscriviu-vos al butlletí gratuït

 Gracias a la reproducción por parte de Catalunya Religió de la última entrevista al cardenal Martini en el Corriere della Sera, hemos tenido la suerte de leer sus pensamientos pocas semanas antes de su muerte. 

La entrevista, breve pero intensa, es un programa de acción y de futuro de la Iglesia. Sus reflexiones intentan buscar la manera de liberar "la brasa de la ceniza para que pueda reavivar la llama del amor". La Iglesia, demasiado acomodada en las sociedades del bienestar material, ha perdido su fuerza: "nuestras iglesias son grandes, nuestras casas religiosas están vacías y el aparato burocrático de la Iglesia crece, nuestros ritos y nuestros vestidos son pomposos ". ¿Cómo empujar la renovación eclesial? ¿Cómo, además de mantener encendida la antorcha de la fe, podemos reavivarla y ofrecerla con más fuerza a las personas de nuestro entorno? Para el cardenal Martini, existen tres prioridades urgentes de renovación evangelizadora: espíritu de "conversión eclesial", "ni los clérigos ni el derecho eclesial podrán sustituir la interioridad del hombre", y en tercer lugar, reorientar los sacramentos al servicio de la vida y del crecimiento de las personas.
 
Les recomiendo una atenta lectura de la entrevista. Es un programa que me ha hecho pensar, ahora que pronto se cumplirán los cincuenta años de la convocatoria del Concilio Vaticano II por Pablo VI. Creo que existe una línea de continuidad entre el cardenal Montini y el cardenal Martini, una sensibilidad eclesial y evangelizadora que, precisamente, se inició hace ahora cincuenta años y que podría, desgraciadamente, perderse. Si esto fuera así, muchos, muchos más de los que se imaginan, nos sentiríamos huérfanos.
 
La Iglesia vivirá muy pronto otro momento fuerte: a primeros de octubre, se celebrará el sínodo sobre la "Nueva Evangelización" y los pastores de la Iglesia estarán llamados a buscar los nuevos caminos y las nuevas prioridades de cara al futuro. ¿Resonarán allí las palabras del cardenal Martini?
 
Termina su entrevista con estas palabras: "Sólo el amor vence el cansancio. Dios es amor. Todavía tengo una pregunta para ti: ¿qué puedes hacer tú por la Iglesia? "
 
¿Qué podemos hacer por la Iglesia?

Cardenal Martini, gracias.