Voleu rebre les notícies?

Subscriviu-vos al butlletí gratuït

El Arzobispado de Barcelona, ​​coincidiendo casualmente con la renuncia -por motivos de edad- en el cargo de su titular, el cardenal Lluís Marinez Sistach, se ha añadido a la llamada del Papa Benedicto XVI para relanzar el diálogo entre creyentes y no creyentes a través del proyecto "Atrio de los Gentiles", encargado al cardenal Cardenal Gianfranco Ravasi, Presidente del Consejo Pontificio para la Cultura (una especie de 'ministro de Cultura' del Vaticano). Lo ha hecho a través, fundamentalmente, con la dedicación de tres días a dialogar sobre el arte, la creación y el hecho trascendente, en los marcos tan simbólicos (y tan civiles a la vez) como el Museo Nacional de Arte de Cataluña, la Universidad de Barcelona, el Institut d'Estudis Catalans y la Basílica de la Sagrada Familia. El diálogo, a partir básicamente de ponencias y conversaciones de intelectualidades de primera fila de nuestro país, trata diferentes aspectos del tema y nos abre un montón de oportunidades que no deberíamos desaprovechar.

En primer lugar, porque -y esperemos que no sea flor de verano- la Iglesia da el paso de dirigirse abiertamente al mundo de la cultura y la creación para proponer una reflexión conjunta sobre el sentido en un mundo ta despistado como el nuestro. No se trata ya de saber quién tiene razón, o dedefender posiciones o -incluso- de confiar exclusivamente en el ejemplo de unos cuantos profetas o misioneros. No. Se trata de reconocer los caminos diversos del hecho trascendente y de su relevancia, al margen de las creencias. La mejor aportación que la Iglesia puede hacer hoy en el mundo es ésta, sin duda.

En segundo lugar, porque el arte bebe mucho del hecho religioso, incluso cuando lo niega. Su capacidad simbólica -es decir- sus posibilidades de comunicar lo visible y material con el "invisible" es hoy todavía la razón de ser del arte. Y no hablo sólo del arte religioso -el artista Antoni Llena dice que todo el arte es sagrado ... excepto el religioso-, ya que buena parte del arte contemporáneo ha estado centrado en la búsqueda del sentido, en el 'vaciado' de las imágenes para llegar a lo esencial y en la búsqueda personal del hombre falto de dioses que le guíen. Es interesante, así, que esta carencia y las propuestas que lo llenan puedan iniciar una relación fecunda.

Y, en tercer lugar, porque también tenemos pendiente una relación con la belleza en una cultura artística, la española, que tiene una peculiar visión, especialmente debido a la Contrarreforma y de la influencia (en línea o de rebote) que ha tenido en el arte  ¿Es bella la abundancia flamenca o la soledad castellana, en los bodegones? ¿Es bello el cuerpo neoclásico del héroe o el cuerpo demacrado del sabio? La idea de que la belleza es, precisamente, un campo de juego a veces equívoco entre el interior y el exterior y, al mismo tiempo, una aproximación del cosmos que necesita decir cosas en la sociedad que -en cambio- reclama unos nuevos cánones a base de gimnasia y cirugía.

____________________

* Artículo para la revista Valors (mayo 2012)
 
El programa del Atrio de los Gentiles lo podéis encontrar en la web www.atridelgentils.net