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(CR) Acción de los Cristianos para la Abolición de la Tortura celebra este año su 25 aniversario. Con motivo de esta celebración se ha preparado un acto central el próximo sábado 21 de abril en el CCCB de Barcelona con una mesa redonda en la que se preguntará sobre si "¿Hay tortura hoy?". Contará con la presencia de expertos como el juez Santiago Vidal o el periodista, director de vilaweb, Vicent Partal.

CatalunyaReligió.cat ha hablado con dos de los miembros de la Junta de ACAT, Montse Fenosa y Montse Munté sobre estos 25 años de trabajo realizado y también sobre el papel que debe tener la iglesia para evitar los casos de tortura. ACAT en Cataluña la iniciaron en 1987 ocho laicos y cuatro monjas benedictinas de Sant Pere de les Puel·les, entre ellas la actual abadesa. Desde entonces la entidad tiene su sede en el monasterio de la calle Anglí de Barcelona.

¿Qué ha conseguido en estos 25 años ACAT?

Hace pocos días un amigo nos decía "no habéis conseguido eliminar la tortura pero sí que habéis conseguido denunciarla, hacerla visible". Y tenemos muchos testimonios de víctimas que nos han dicho que, saber que estamos a su lado, les da fuerza para resistir ante la injusticia y para esperar luchando contra la impunidad. También otras cosas concretas como, por ejemplo, pedimos al Conseller Saura la introducción de las videocámaras en los lugares de detención.
 
¿Qué papel debería tener la Iglesia ante los casos de torturas?
 
La Iglesia debería ser un voz clara y pública denunciando la injusticia, y especialment la tortura y los malos tratos. Por ejemplo, cuando las actuaciones de las multinacionales españolas y catalanas, en el exterior, violan los derechos humanos. Velar para que, con los medios que utiliza para su labor pastoral, no favorezca a ninguna de estas instituciones o empresas. Y con ello nos referimos a la financiación, el contrato de servicios o de productos, etc.
 
¿Qué violaciones hay actualmente en España?
 
Maltrato a inmigrantes: en la calle, en las comisarías y en los Centros de Internamiento de Inmigrantes (CIE). Humillaciones y maltrato por parte de algunos funcionarios de prisión y en algunos centros de menores. También la actuación desproporcionada de algunos cuerpos de seguridad en manifestaciones públicas.
 
¿Qué conseguís siendo una asociación ecuménica?
 
Trabajar juntos y también rezar juntos contra la injusticia y a favor de la resolución de conflictos, más allá de las diferencias. Creemos que es nuestra aportación para dejar claro que el mensaje central del evangelio es que todas las personas, sin excepción, somos hermanos y hermanas, y nadie debe ser torturado ni maltratado.
 
Su objetivo principal es la defensa de los derechos humanos luchando por la abolición de la tortura y de la pena de muerte; por tanto, contra aquellos actos en los que los gobiernos o sus funcionarios son responsables, dando relieve también a las violaciones que se cometen en el Estado Español. Este año estamos celebrando el 25º aniversario de la entidad y preparamos algunos actos públicos.