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(Obispado de Urgell) "La miseria y la gloria de los políticos es esta: tener el objetivo de construir y de hacer un mundo mejor". Así inició la presentación del libro Creyentes y no creyentes. Juntos buscamos un mundo mejor el ex jefe de Gobierno de Andorra, parlamentario y ex embajador Albert Pintat. El libro es una recopilación de las ponencias que Melchor Sánchez de Toca , Francesc Torralba y Antoni Puigverd hicieron en el marco de la última celebración de la Cátedra de Pensamiento Cristiano, Que se llevó a cabo en julio de 2010 en Sant Julià de Lòria.

El acto fue presidido por el arzobispo de Urgell y copríncipe de Andorra, Joan-Enric Vives, y contó con la asistencia de Francesc Torralba. Ambos anunciaron ya la próxima celebración de una nueva edición de la Cátedra, el próximo 6 de julio, bajo el lema: "Afrontar la diversidad: don y tarea".

Albert Pintat hizo una presentación del libro desde el punto de vista de un político con años de experiencia: "El diálogo entre creyentes y no creyentes es muy parecido al mundo político: desde el mundo de la política, los dogmatismos y las militancias incondicionales dificultan el respeto mutuo, paso necesario para el diálogo y el intercambio de opiniones para poder coincidir en una intersección común en la búsqueda de un mundo mejor y los medios necesarios a ser movilizados. La política es un lugar privilegiado, un observatorio de primera magnitud para conocer y reflexionar sobre la naturaleza humana".

Pintat también abanderó la creación de un Atrio de los Gentiles en el que las primeras piedras serían "la familia y la escuela, donde se aprenden por ósmosis o por capilaridad los valores esenciales para la vida y en sociedad. El aprendizaje se puede resumir en una frase: respeto y estimación el próximo, a sus derechos, a sus libertades y a su dignidad". Destacó la capacidad del libro presentado para ser útil en los" turbulentos tiempos que nos ha tocado vivir", señalando que nos hace ver "que existen sólidos motivos para la esperanza y para trabajar por un mundo mejor". "Porque -terminó- juntos, creyentes y no creyentes, en este Atrio de los Gentiles, trabajamos con renovado entusiasmo para buscar un mundo mejor. Hagámoslo paso a paso, poco a poco, pero íntimamente convencidos de que ésta es un buen camino".