Voleu rebre les notícies?

Subscriviu-vos al butlletí gratuït

La palabra Decápolis proviene de dos palabras griegas (Deka y polis) que significan "diez ciudades" aunque, con el paso del tiempo, llegarían a ser más de diez. Las ciudades eran Gerasa, Escitópolis, Hipo, Gadara, Pella, Filadelfia, Dion, Canatha, Abila y Damasco. El agrupamiento se hizo en virtud de su habla, cultura, situación geográfica y condición política. Aunque se suele presentar como una liga de ciudades, cada ciudad funcionaba como un estado autónomo. La Decápolis era un centro de cultura griega y romana en una región de raíces semíticas. A pesar de ser ciudades grecorromanas vivían judíos sometidos a la tensión de mantener las costumbres judías en un territorio hostil; rivalidades, riñas y enfrentamientos violentos eran frecuentes; los griegos fortalecieron estas ciudades para defenderse de las incursiones judías y los bandoleros del desierto; los romanos, por su parte, estimulaban el crecimiento de la cultura griega para contrarrestar la influencia judía en esta región. Jesús se va hacia este entorno fronterizo y conflictivo y lo hace buscando un lugar seguro fuera tanto de la influencia de Herodes como de la presión y ataque conflictivo de los fariseos. Este es el envoltorio en el que presentan a Jesús un hombre sordo y mudo. Leemos el texto que lo explica en el evangelio de este domingo (Mc 7, 31-37)

El texto no aporta información suficiente para saber si el sordo y mudo es un pagano o un israelita. Tratándose de escuchar y de proclamar da igual si se trata de un pagano o un israelita, las distinciones son superfluas. El sordo y mudo es la persona que vive encerrada en sí misma porque ni recibe la palabra de los otros ni se comunica. ¿Por qué no pensar que Marcos se dirige a aquellos miembros de sus comunidades necesitadas de abrirse a la palabra de Jesús, a su mensaje para pasar después a la predicación del evangelio?

Hay algo que hace pensar: si la hija de la mujer sirofenicia es curada tan sola con la palabra de Jesús, a que viene que para curar el sordo y mudo necesarias una serie de gestos similares a la magia de un curandero?. Es posible que el texto de Marcos sea un eco de la práctica cristiana de sus comunidades. Jesús se lleva al enfermo, se queda con él en privado separándolo de la multitud a fin de mantener un contacto directo. Se corresponde eso con la etapa de catecumenado en la que los aspirantes a ser bautizados recibían una formación intensa; los gestos que, a primera vista pueden parecer mágicos, remiten a las prácticas rituales de iniciación cristiana.

Jesús mira hacia el cielo, es una forma de decir que se dirige a Dios, el Padre. Marcos quiere hacer evidente que es el poder creador de Dios que actúa a través de Jesús. "Ephata" palabra aramea que el evangelista ha conservado y que quiere decir "que se abra"; que sean abiertas las orejas y la boca del mudo, pero que sean abiertos también los cielos para que pueda penetrar el poder liberador de Dios. "Ephata" se corresponde al "que sea", "que haya" del relato de la creación de Génesis (1,3.6.14). Jesús actúa como creador y dador de vida, por eso la admiración de la multitud que proclama "todo lo ha hecho bien" se corresponde con el texto de Génesis cuando, al terminar la obra de la creación, el Señor vio que todo lo que había hecho era muy bueno.

El sordo y mudo, pagano judío o cristiano es el símbolo de aquellos hombres y mujeres que la sociedad ha cerrado en su silencio, en una soledad enferma y les ha cerrado toda posibilidad de escucha y comunicación. El milagro de Jesús libera las personas, las hace capaces de escuchar y de recibir y, por tanto comunicar y dar. Jesús quiere para todo el mundo la capacidad de escuchar su palabra y comunicar su mensaje liberador.

Domingo 23 durante el año. 5 de Setiembre de 2021