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El salmo que leemos en la festividad de la Ascensión del Señor sea cual sea el ciclo litúrgico es el 47 (vv 2-3.6-7.-8-9). El salmo glorifica y ensalza la soberanía real del Señor. En el salterio hay varios salmos de estas características y suelen llamarse "himnos al Señor rey". A este grupo pertenecen los salmos 29; 93; 96; 97; 98; 99.

En qué ocasión se cantaba un himno como este dedicado al Señor rey? El uso del plural presupone una asamblea reunida para celebrar un acto de culto con motivo de una solemnidad. Más difícil es precisar de qué solemnidad se trataba. Se puede pensar en un acto de entronización del Señor? En el salmo 47 hay elementos que permiten pensar en una entronización cultual del Dios de Israel. El himno contempla la ascensión / subida del Señor (teniendo en cuenta que Jerusalén está edificada sobre el monte Sión y el templo sobre un pequeño promontorio de esta ciudad, es fácil imaginar una procesión que fuera desde el pie de la montaña en el templo) (v6), proclama que se ha efectuado la entronización (v9a) y ahora contempla al Señor sentado en su trono (9b). El salmo lleva a pensar que, después de que la comunidad de culto ha entrado en el templo, tiene lugar una gran prosternación ante el arca de la alianza que es el trono del Señor. Entonces se cantan himnos celebrando que el Dios de Israel es el Señor del universo.

Estos rituales de entronización se habrían inspirado probablemente en ideas asirias y babilónicas que habrían aportado el modelo y la práctica de una entronización de la divinidad en Jerusalén. Seguramente se utilizaron textos procedentes de Mesopotamia que mencionaban la entronización de la divinidad real; entre estos se encuentran los himnos a Marduk que hablan de la divinidad que entra en el templo en procesión, es entronizada solemnemente y recibe el homenaje del rey, los sacerdotes y el pueblo. También se han encontrado paralelos en Egipto y Canaán, lo que lleva a pensar en un posible modelo de entronización extendido por Egipto y el oriente medio y del que participaría lógicamente Israel.

"Dios reina sobre las naciones" El salmo se elaboró ​​posiblemente durante el reinado de David o de Salomón. En aquel momento histórico Israel disfrutaba de un territorio obtenido gracias a las victorias sobre los grupos de población que residían en Canaan. Es posible que el redactor del salmo pensara en las victorias obtenidas por David. En todo caso las victorias de Israel son victorias del Señor que con ellas demuestra su dominio sobre los pueblos. El don en propiedad de la tierra al pueblo de Israel es un acto que confirma la soberanía del Señor sobre todos los mandatarios que poseían territorios en esa zona. La mención de las naciones puede hacer referencia también a la presencia de delegados de las naciones extranjeras presentes en Jerusalén con motivo de las grandes fiestas anuales.

La lectura de los salmos que alaban la soberanía del Señor rey nos ha de llevar a poner la mirada en el texto del evangelio de Juan en el momento en que definitivamente Jesús es condenado. "No tenemos más rey que el César" (Jn19,15). Los sacerdotes reniegan de la realeza del Señor tantas veces cantadas en el templo a pocos pasos del pretorio donde se está condenando Jesús. Apostando por la realeza del César se niega la realeza de Dios y de rebote la de Jesús dejando así el camino libre hacia su muerte.

El himno al Señor rey quiere integrar todos los pueblos en la realidad del enaltecimiento del Señor en la categoría de rey universal del mundo. Todas las potencias extranjeras deben participar en la alabanza que Israel hace a su Dios rey. Él ha demostrado ser el soberano del mundo en derrotar a los pueblos y naciones y conceder a Israel un espacio y una tierra para vivir.

Festividad de la Ascensión del Señor. 16 de Mayo de 2021