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¿Qué hacer ante la situación actual? ¿Cuál es el camino a seguir? Las elecciones del domingo pasado nos han mostrado la pluralidad de nuestro país y su fragmentación política. También nos han manifestado que el país no quiere "mayorías excepcionales" en manos de una única formación política. El resultado, en contra del pronóstico de las encuestas, de los medios públicos y privados y de sus predicadores habituales, ha abierto una situación de gran complejidad que afectará a la gobernabilidad futura de Cataluña.
 
Si se sigue la lógica anterior a las elecciones, apostando por un escenario "soberanista" que comporte un referéndum en los próximos años, creo que CiU y ERC han de entenderse como sea para gobernar. No es fácil, porque CiU es una federación de democristianos y liberales nacionalistas y ERC es un partido de izquierdas radical e independentista. Ahora bien, si la lógica prioritaria es la "soberanista", los dos partidos están obligados a pactar y sus electores probablemente no entenderían un desacuerdo.
 
Por otro lado, los puentes de CiU con el PP están totalmente quemados. Después de dos años de acuerdos puntuales en Cataluña y España y de alianzas municipales y provinciales entre las dos formaciones políticas, que aún se mantienen, sería impensable, al menos a corto plazo, la posibilidad de un pacto similar. Asimismo, el PSC, que continúa con su pérdida de votantes y con la reducción de su incidencia social, desconfía profundamente de CiU por el incumplimiento de los acuerdos de investidura firmados hace dos años y por la reciente deriva "soberanista" de la coalición nacionalista. En todo caso, parece evidente que el debilitamiento electoral de CiU debería conllevar una alianza política sólida con alguna o algunas formaciones políticas para asegurar una estabilidad futura.
 
Ahora bien, en este escenario de fragmentación electoral y de gran crisis económica y social, ¿cuál es la principal prioridad a la que deben responder las fuerzas políticas? El escenario real y, en cierta medida excepcional, obliga a hacer una política de unidad para levantar y afianzar el país. ¿Hacia dónde?

¿Es posible un gobierno de coalición de unidad catalanista per hacer frente a la crisis y responder a las reivindicaciones de autogobierno?