Voleu rebre les notícies?

Subscriviu-vos al butlletí gratuït

Poco o mucho hayamos oído o leído del Concilio, éste es el que marca hoy nuestra manera de ser Iglesia. Para algunos todavía es poco y por otros se fue demasiado lejos. El vaso medio lleno o medio vacío.

Sea como fuere, la Iglesia de hoy en Cataluña no se parece ennada a la de hace 50 años. Y, por encima de todo, es gracias al Concilio. Es lo que reflejamos en este cuarto número de ' Vida Nueva Cataluña '. Ver hoy en qué cosas somos como somos porque hubo un Vaticano II.

Además, en las diócesis de Cataluña se suma el disponer de la concreción que supuso la celdaebració del Concilio Tarraconense, una experiencia colegial que pocas iglesias han tenido con la misma intensidad. Aunque nos quede mucho por hacer, es pertinente 50 años después dar las gracias al Concilio por todas las reformas que hoy ya son irreversibles.

Lo que le debemos al Concilio es el contenido del número de septiembre del suplemento mensual "Vida NuevaCataluña ". Aquí se presentan los contenidos.