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(Generalitat de Catalunya) La Virgen del Castillo vuelve a la iglesia de Santa Maria de Agramunt (Urgell) después de haber sido restaurada en el Centro de Restauración de Bienes Muebles de Cataluña (CRBMC) del Departamento de Cultura. La escultura, realizada en madera policromada, fue localizada en el Museo Diocesano y Comarcal de Lleida y procede de la iglesia de Santa Maria de Agramunt, donde ahora regresa.

La talla restaurada se ha depositado dentro de una vitrina de exposición creada expresamente para la ocasión, gracias a un acuerdo de cesión de la obra entre el Museo Diocesano y Comarcal de Lleida y el obispado de Urgell

Han participado en el acto de presentación de la restauración el consejero de Cultura, Ferran Mascarell, el secretario general de la Fundación "la Caixa", Lluis Reverter, el alcalde de Agramunt, Bernat Solé, el arzobispo de Urgell, Joan Enric-Vives, el delegado del Gobierno de la Generalitat en Lleida, Ramon Farré, y el director general de Archivos, Bibliotecas, Museos y Patrimonio del Departamento de Cultura, Joan Pluma.

La Virgen del Castillo

La talla de la Virgen con el Niño es una imagen medieval, que según los estudios es, probablemente, del siglo XIV. Inicialmente, presidía la capilla del castillo de los señores de Agramunt, hasta que, en el siglo XVIII, pasó a la iglesia de Santa María donde se veneraba hasta la Guerra Civil. A raíz de este conflicto, desapareció y durante muchos años se dio por perdida, hasta que en el año 2009, una vecina de Agramunt la localizó e identificó en las salas de reserva del Museo Diocesano de Lleida.

Las medidas de la talla son de 93 x 30 x 18 cm y representa a la Virgen sentada sobre un escabel moldurado. Viste túnica y manto. Con el brazo izquierdo presenta el niño sentado. María,  con la mano derecha alzada, sostiene el orbe simbólico -hoy desaparecido ­ -. El niño viste también túnica y manto y sostiene un libro con la mano izquierda.

El estado de conservación de la talla antes de la restauración era muy deficiente y por eso sufría graves problemes de estabilidad. La pieza presentaba en toda la base una pérdida considerable de soporte de madera por un ataque severo de insectos (anóbidos) y hongos, que también habían provocado el debilitamiento del apoyo en otras zonas y la aparición de grietas y roturas. Por otra parte, la acción de los insectos ponía en peligro de rotura la figura del niño, mal fijada, y las termitas habían afectado gravemente la parte superior de la imagen de la Virgen, lo que provocó que la cabeza se separara del resto del cuerpo, dado que se había debilitado el apoyo del área del cuello y la cabeza.

La talla presenta una policromía con importantes levantamientos y pérdidas, que es en realidad una repolicromia, que probablemente podemos datar entre los siglos XVIII y XIX, hecha con una técnica mixta: una pintura al temple con aplicación puntual de dorado para los trajes y pintura al óleo para las carnaciones.

La restauración

El proceso de conservación y restauración de la Virgen del Castillo ha sido realizado durante tres meses en CRBMC. La intervención se ha centrado en minimizar las alteraciones causadas en la talla por los insectos y garantizar la estabilidad estructural a la obra.

Durante el proceso se ha unido de nuevo la cabeza al cuerpo, mediante una espiga de madera y resina de dos componentes, después de consolidar la talla en el soporte de madera. La pieza se deposita en una peana de madera de cedro tratada y teñida, hecha a medida y adaptada a la irregularidad de la base, que garantiza la manipulación y una posición estable y adecuada a la talla dentro de la nueva vitrina en la que se expone. Esta peana es fácilmente reversible.

También se han realizado levantamientos de la policromía, que se fijan en caliente, y seguidamente se ha hecho una limpieza general, principalmente para eliminar la suciedad superficial depositada en la talla a lo largo de los años.

El Centro de Restauración de Bienes Muebles de Cataluña llevó a cabo el año pasado una actuación de conservación preventiva en la portada de la iglesia, que consistió en retirar de forma exhaustiva los nidos de las golondrinas que se situaban en las arquivoltas de la portada y que han comportado su degradación. La intervención consistió en retirar los nidos, y a poner una red de protección con el objetivo de hacer una restauración próximamente.