Amaos los unos a los otros como Yo os he amado

Hoy, ya muy avanzada la Pascua (Domingo VI) tenemos las lecturas seguramente más impresionantes del tiempo pascual: Jesús dice su mandamiento: "Lo que Yo os mando es esto: que os améis mutuamente como Yo os he amado". Todo ha cambiado en el mundo y en la vida después de haberse pronunciado este mandamiento que Jesús nos dice para que no estemos solos sino con Dios, para que nuestra alegría sea plena del Espíritu Santo.
 
La segunda lectura nos presenta el cristianismo como comunicación del amor de Dios hacia nosotros. El Amor viene de Dios. Todo el que ama es hijo de Dios y ha nacido de Dios. Quien no ama no conoce a Dios porque Dios es amor. (Hay que sintonizar con Él para conocerlo). Y este amor se ha manifestado en la misión en el mundo del Hijo Jesús, "para que vivamos por Él": el Amor que viene de Dios Padre. Con la donación de la Alegría de Dios que es el Espíritu Santo.
 
El Evangelio presenta todos los matices de la Buena Nueva de Pascua. Los presenta como una cadena de la comunicación del amor que viene de Dios. Podemos tomar como una buena meditación cualquier porción de esta cadena o río de agua viva que es el Amor que viene de Dios. Podemos empezar por cualquier eslabón de esta cadena. Es igual. Todo va a la esencia de Dios que es Amor. Jesús mismo presenta el cristianismo como comunicación de Amor:
 
1. El Padre ama a Jesús, como Jesús nos ama, como nosotros hemos de amar y dejar que el amor llegue a todos, a los de más lejos.
El Padre me ama a mí.
Como el Padre me amó, así Yo os he amado a vosotros
Amaos los unos a los otros como Yo os he amado.
 
2. Permaneced unidos en mi amor
Permaneceréis en mi amor si cumplís mis mandamientos
¿Es posible mantenerse siempre en su amor? ¿Podemos cumplir siempre el mandamiento del amor? San Agustín dice que sí:
a) si nos amamos con obras buenas por pequeñas que sean.
b) Si nos mantenemos siempre abiertos hacia Dios y el prójimo; dispuestos a amar.
 
3. "Os digo esto para que participéis de mi alegría, una alegría que llegue a plenitud".
Esta alegría es, sobre todo, el Espíritu Santo que Jesús nos da.
Él ensancha e ilumina nuestro horizonte y nuestro futuro.
 
4. ¿Cuál es el amor más grande? Dar la vida por sus amigos.
Vosotros sois mis amigos si hacéis lo que os mando.
"Lo que Yo os mando es esto: que os améis unos a otros
como Yo os he amado ".
Por parte de Cristo, somos sus amigos porque él nos ha comunicado cómo es el Padre: "os he dado a conocer todo lo que he oído a mi Padre".
 
5. "No me habéis elegido vosotros a mí. Soy Yo quien os he elegido a vosotros. La 1ª Carta de Juan 4,10, 2ª lectura, dice algo equivalente: "Él ha sido el primero de amarnos". Dios tiene siempre la iniciativa: Primero es ser amados por Él. Con Él, podremos amarle a Él y al prójimo.
 
6. La misión. "Os he destinado para que vayáis y déis fruto abundante y que dure para siempre".
Dicho espontáneamente: en el cielo nos dirán: "Eso hiciste. ¡Bien hecho! Entra en el gozo de tu Señor".
Y por si fuera poco Jesús, una vez más, manifiesta que la oración confiada es esencial para dar fruto: "El Padre os dará todo lo que pidáis en mi nombre".