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Ante un nuevo ataque perpetrado contra un autobús que transportaba a estudiantes y empleados cristianos en la carretera entre Hamdinya, la principal ciudad cristiana del país y de Mosul, la Orden de Predicadores llama a las autoridades iraquíes para que asuman sus responsabilidades en materia de seguridad.

El Delegado Permanente de la Orden en las Naciones Unidas, Fr. Olivier Poquillon OP, informó que el ataque del domingo 2 de mayo que produjo la muerte de un pasajero e hirió a otro, se suma a una serie de agresiones dirigidas a miembros de la comunidad cristiana de Irak y sus iglesias, particularmente en la región de Nínive (Mosul). “Los cristianos, que constituyen la minoría más grande en el país, sufren los efectos secundarios de la confrontación de 2003 entre las principales comunidades del país. Componente histórico de la construcción de Irak, la minoría cristiana ha jugado siempre un papel activo en el desarrollo cultural, económico y científico del país”, explicó.

“Presente en Irak desde hace varios siglos, la Orden de Santo Domingo llama a las autoridades iraquíes para que tomen todas las medidas necesarias en orden a proteger eficazmente a los miembros más vulnerables de la población y especialmente los integrantes de las minorías religiosas que conforman el país”, subrayó Fr. Olivier.