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(Jordi Llisterri –CRQuienes todavía no ven claro lo de la Sagrada Familia, hoy tienen menos argumentos. Este miércoles por la noche se ha iluminado por primera vez la estrella que corona la Torre de María con un gran seguimiento popular y comunicativo.

El papa Francisco, en un mensaje en vídeo que no estaba anunciado, se ha sumado a la celebración. El papa ha recordado que es "para todos ustedes" que "brilla hoy la estrella de la Torre de María". Y ha fijado la mirada en quienes esperan "la revolución de la ternura" que lleva la Virgen María: "a los enfermos, a los afectados por la pandemia de la Covid-19, a los ancianos, a los jóvenes que por diferentes situaciones ven comprometido el futuro, a las personas que están viviendo momentos de prueba". Un mensaje que han cerrado pidiendo no olvidarse de las raíces: "No descartemos a los ancianos, no son material de descarte, son memoria viva. De ellos viene la savia que hace crecer todo. Ayudemos al diálogo entre jóvenes y ancianos, para que sea traspasada esa sabiduría que los hará crecer y florecer”.

La bendición y encendido de la Estrella se ha iniciado al terminar la misa en la basílica. Tras el estreno de la pieza Magnificado (Magnificat) de Marc Timón, interpretado por el Orfeó Català, el cardenal Juan José Omella se ha puesto frente a la fachada del nacimiento para bendecir la Torre desde una tarima en la calle Marina. Como si fuera domingo de Ramos, un gentío esperaba la bendición y el encendido de la estrella. Un breve fragmento del efectivo Magnificado de Timón ha reforzado la emotividad del encendido, seguida por aplausos y expresiones de admiración del público de fuera y de dentro de la basílica. Un ceremonial también muy emotivo y bien resuelto para las televisiones de todo el mundo.  

Como el papa Francisco, Omella ha presentado la luz de la estrella, como "un signo de protección para todos nosotros: que mirando esta estrella invocamos siempre a la Virgen María que es la madre de la Iglesia y de todos nosotros". El cardenal ha agradecido la presencia en la calle en un día ventoso y se ha despedido asegurando que "Antoni Gaudí desde el cielo nos contempla emocionado".

 

Durante la misa, en la homilía el cardenal también ha desgranado el sentido de la devoción mariana y de la Sagrada Familia. "Mira la estrella: invoca a María", que "nos protege con su luz a todos los que vivimos en Barcelona, ​​en Cataluña, en todo el mundo, pero que sobre todo nos indica que debemos seguir a Jesús".

El cardenal también ha defendido la importancia de la Sagrada Familia para la proyección de la ciudad: "Decir Gaudí es decir Sagrada Familia. Y decir Sagrada Familia es decir Barcelona. Esta Basílica se ha convertido en un importante patrimonio artístico, cultural y social. Sin pretenderlo, el templo de la Sagrada Familia es el emblema de Barcelona".

El acto, como la fiesta popular de la mañana, ha contado con la presencia de autoridad civiles encabezadas por la presidenta del Parlament, Laura Borràs, y el consejero Joan Ignasi Elena y la consejera Lourdes CiuróLa habitual ausencia de la alcadeza de Barcelona, Ada Colau, ha sido suplida por el teniente de alcalde Jaume Collboni y el jefe de la oposición Salvador IllaTambién se han sumado representantes de la sociedad civil o de los cuerpos de seguridad como el director General de los Mossos d'Esquadra, Pere FerrerHan concelebrado la eucaristía el arzobispo emérito, el cardenal Lluís Martínez Sistach, el arzobispo de Tarragona, Joan Planellas, el obispo de Sant Feliu, Agustí Cortés, los obispos auxiliares de Barcelona Sergi Gordo y Javier Vilanova, y el abad de Montserrat, Manel Gasch.

Al terminar la celebración, el exterior de la basílica era un hervidero de personas y de selfies que querían ver iluminada por primera vez la torre, que ahora es la más alta del templo. Como pretendía Gaudí, la nueva estrella también la han podido ver claramente los barceloneses desde varios puntos de la ciudad. La Torre de María estará iluminada durante todas las fiestas de Navidad y posteriormente se establecerá un calendario.

El siguiente hito de la Sagrada Familia es finalizar el próximo año una o dos torres de los cuatro evangelistas, y avanzar en la Torre de Jesús que culminará el templo elevándose 30 metros por encima de la Torre de María.