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(Roger Vilaclara/Laura Mor –CR) ¿Qué buscan los jóvenes en Taizé? ¿Qué les ha movido este domingo a pasar más de dos horas de oración en la Sagrada Familia con esta comunidad ecuménica? En entrevista con el prior de Taizé, el hermano Alois Löser, ha contestado a Catalunya Religió: "Esto no hay que preguntármelo a mí, yo no puedo contestar por los jóvenes".

Nadie les ha preguntado los motivos; cada uno tiene los suyos. Pero todo el mundo se siente acogido. Más de dos mil personas, de todas las edades, han participado en la oración de Taizé que se ha celebrado en el templo de Gaudí con motivo de los actos de inauguración de la Torre de María. Jóvenes y no tan jóvenes, familias con niños pequeños, adolescentes y personas mayores que han llenado por completo la basílica. Como el antiguo párroco del templo, Lluís Bonet: "Esta no nos la podíamos perder", nos ha dicho mientras buscaba una silla donde sentarse.

"¿Por qué los jóvenes no encuentran esto hoy en la Iglesia?"

Son gente de parroquia, de las escuelas cristianas, del ocio educativo y de movimientos de acción católica. Algunos religiosos, pero también muchas personas sin ningún vínculo eclesial activo. "En Taizé es evidente que existe una búsqueda espiritual, del sentido de la vida. ¿Y por qué los jóvenes no encuentran esto hoy en la Iglesia? ¿En su casa, en sus parroquias y en los grupos que hay?", apunta el hermano Alois en la entrevista. Y añade que ésta es una pregunta que se hacen. Y, a la vez, es la razón que les motiva a "acogerlos en Taizé y esta noche aquí en la Sagrada Familia".

Una vez más se ha hecho evidente la buena relación de Taizé con Cataluña. Como en 2019, en la basílica de Santa María del Mar, o en los encuentros europeos de jóvenes celebrados en Barcelona, ​​el más reciente en 2000. Una amistad forjada con los años, que ayuda a la continuidad de una espiritualidad abierta y acogedora en casa nuestra. Una fe basada en la confianza, en el descubrimiento del Evangelio, el silencio y el canto, que llega a las nuevas generaciones.

"Es bueno que los niños oren entre nosotros"

El prior de Taizé ha hecho un breve discurso, acompañado de cuatro niños y niñas, frente al altar. "Es bueno que los niños oren entre nosotros, ellos nos han transmitido la luz de cristo y queremos preparar un futuro de paz de los más pequeños", ha dicho el hermano Alois. Un gesto que habla de la apuesta por la sencillez de la comunidad.

El hermano Alois ha agradecido estar en Barcelona y ha recordado los "lazos de amistad que nos unen desde tanto tiempo". Ha dedicado unas palabras a María: "Ella sabía en quien depositar la confianza". Para Alois, su figura "nos conduce hacia Dios". "Quizás es eso lo que indica la estrella de lo más alto de la torre de la Virgen María", ha dicho. 

También ha hablado de Gaudí y le ha descrito como un "arquitecto de la luz". Ha destacado su vínculo con la naturaleza: "en ella podía captar algo de lo absoluto de Dios que tanto deseaba comunicar". 

Una comunidad que sostiene

Frente al altar, los más jóvenes y la comunidad de monjes de Taizé que les han acompañado, con los hermanos catalanes, Pere y Bernat.

"El fundador de la comunidad de Taizé, el hermano Roger, tenía mucha devoción por la Virgen; encontraba en ella un testimonio de confianza en Dios", ha dicho Anna Roig, miembro de la Acollida de Taizé en Barcelona. Roig, que ha conducido el acto, ha recordado que el papa Francisco pide que las diócesis "hagan lío" y salgan a la calle.

El delegado de Juventud de la diócesis de Barcelona, Carlos Bosch, ha subrayado las palabras del papa a la encíclica Fratelli Tutti: "Necesitamos una comunidad que nos sostenga, que nos ayude y en la que nos ayudemos unos a otros para mirar adelante".

También ha intervenido el cardenal arzobispo de Barcelona, Juan José Omella, que ha señalado tres signos: la cruz de Jesús, el icono de la Virgen y el compañero de Jesús, expresado en cada uno de los participantes. "Somos cada uno de nosotros, Jesús pone la mano sobre nuestros hombros y quiere acompañarnos".

Antes de iniciar la oración, un grupo de jóvenes ha hecho una pequeña representación con el objetivo de manifestar que "la obra de Gaudí es una oración", tal y como ha explicado Anna Roig. El teatro visual de títeres y objetos ha escenificado la construcción de la estrella de la Virgen y la pasión de Antoni Gaudí por esta creación. Una escena que "vincula nuestra oración con el espíritu de la obra de Gaudí" y que quiere expresar "cómo la luz y la belleza del templo nos interpelan hoy". 

Han participado también en la oración la abadesa de San Benito de Montserrat, María del Mar Albajar, la abadesa de San Pedro de las Puellas, Esperança Atarés, la secretaria general de la escuela Cristiana, Meritxell Ruiz, el párroco de la Sagrada Familia, Josep Maria Turull, el arquitecto director, Jordi Faulí, los obispos auxiliares de Barcelona, Sergi Gordo y Javier Vilanova, el comisionado de Diálogo Intercultural y Pluralismo Religioso del Ayuntamiento de Barcelona Khalid GhaliFelip Roca, director de Servicios de Relaciones Internacionales y Eduard Ibáñez en representación de la Dirección General de Asuntos Religiosos de la Generalitat de Cataluña.

Puede recuperar la oración entera en la Sagrada Familia aquí: