Ucrania, resistencia y esperanza. Este es el título del documental que, el próximo 23 de octubre, Movistar Plus+ estrenará en exclusiva, conducido por sor Lucía Caram. La producción quiere mostrar con crudeza la destrucción de la guerra y, al mismo tiempo, la fuerza de un pueblo que no se resigna. En un mundo sumido en un ambiente cada día más violento y pro-bélico, el documental quiere ser un retrato conmovedor de la guerra y un grito esperanzado por la paz.
La religiosa dominica se ha convertido, en los últimos tres años, en una voz y un rostro indisolubles de la solidaridad con Ucrania. Desde el inicio de la invasión ha impulsado el envío de 158 ambulancias, 60 vehículos pick-up, 3 hospitales de campaña, toneladas de medicamentos y generadores. Además, ha abierto las puertas en España a más de 90 heridos y a 527 niños, que han podido recibir tratamiento y refugio. El documental combina este trabajo humanitario con el testimonio de soldados, médicos, refugiados y ex prisioneros de guerra, así como con las voces de la ministra de Defensa, Margarita Robles, del presidente ucraniano Volodímir Zelenski y del Papa Francisco.
Un relato humano y comprometido
Caram explica que decidió convertir su experiencia en un documental porque sentía la necesidad de dar voz a quienes sufren: “Si nosotros escuchamos a las víctimas, posiblemente seremos capaces de movilizarnos para ser solidarios y para crear una corriente de paz que pueda contrarrestar el odio y la crueldad de esta guerra”. En el film, su viaje personal se convierte en una puerta de entrada a la realidad cotidiana del conflicto: niños obligados a vivir bajo tierra cada noche, hospitales de guerra desbordados, el trabajo silencioso de los cuerpos especiales y la combinación paradójica entre la aparente normalidad del día y el caos de las alarmas nocturnas en Kyiv o Lviv.
“Si escuchamos a las víctimas, posiblemente seremos capaces de movilizarnos para ser solidarios”
“Este es el viaje número 40 y en este momento están atacando de una forma muy brutal la capital, las infraestructuras y varias zonas del país, fundamentalmente a la población civil”, relata Caram. Y añade que, a pesar del dolor, ha descubierto un pueblo que la ha marcado profundamente: “He aprendido su resiliencia y su esperanza, y también su conciencia y patriotismo, que miran siempre hacia las generaciones futuras”.
Entre la tragedia y la esperanza, una comunidad internacional ausente
A lo largo de sus expediciones, Caram ha escuchado historias que califica como “imposibles de olvidar”. Una de las más duras ocurrió en Bucha, donde una madre le confesó que había visto cómo los rusos asesinaban a su hijo de seis años y violaban a su hija: “Cada vez que la mira quiere morirse, pero sabe que tiene que vivir por ella”. Esta experiencia, dice, la enfrentó con “el odio de los buenos”, un sentimiento que nace de la necesidad de defenderse cuando te han arrebatado la casa, la familia y el futuro.
Pero también existen momentos que encienden la luz de la esperanza. Caram recuerda el caso de un joven evacuado a Cataluña al que le salvaron el brazo y la vida: “Ahora está en Odesa, en medio de los ataques constantes, y me ha enviado un mensaje diciéndome que espera a su primer hijo. Esa es la prueba de que Ucrania tiene futuro, porque tiene presente”.
“mientras entre Donald Trump, Putin, Netanyahu o China hacen sus equilibrios, los ucranianos siguen muriendo”
Más allá del relato íntimo, Caram no oculta su indignación por la inacción global:
“Creo que la comunidad internacional no está haciendo todo lo posible. Las grandes potencias juegan a intereses y negocios, y mientras entre Donald Trump, Putin, Netanyahu o China hacen sus equilibrios, los ucranianos siguen muriendo. Ucrania ya no es noticia, y como Gaza, también es un genocidio”.
Zelenski, el Papa Francisco y el Papa León
Uno de los puntos más destacados del documental es la relación de sor Lucía Caram con líderes mundiales que se han convertido en referentes en medio del conflicto. La religiosa pudo reunirse con Volodímir Zelenski, a quien describe con admiración:
“Encontré a un presidente auténtico, que no quiere huir de su país y que está buscando por todos los medios ayuda para poder defenderse”.
Caram explica que su encuentro fue “emocionante” porque vio en él a un líder comprometido con su pueblo a pesar de la corrupción que, según ella, aún pesa sobre el país:
“Posiblemente, en un país tan corrupto como es Ucrania, cuesta a veces formar equipos y que la gente no te traicione. Pero él tiene clara su misión, visita continuamente a los que están en el frente y está trabajando para lograr la paz”. La religiosa y el presidente han quedado en reencontrarse cuando Zelenski viaje a Madrid.
“El Papa Francisco lo fue todo: un motor y un referente. Todavía estoy llorando su partida”
También ha sido clave el acompañamiento del Papa Francisco, con quien mantenía contacto constante durante sus expediciones humanitarias: “El Papa me acompañó en todos los viajes espiritual y moralmente. En cada viaje me escribía o nos encontrábamos, y me ayudó a llevar un poco de esperanza a Ucrania. Para mí, Francisco fue todo: un motor y un referente. Todavía estoy llorando su partida”. Su figura, asegura, le ha dado la fuerza necesaria para continuar adelante en los momentos más difíciles.
Aunque no aparece en el documental, cabe decir que a principios de este mes de septiembre, la religiosa dominica fue recibida en audiencia por el Papa León XIV, con quien pudo conversar largo tiempo en el Vaticano: “Estuvimos hablando durante cincuenta minutos. Él quería escuchar de primera mano mi impresión y mi relato sobre la situación de la guerra, de los huérfanos y, sobre todo, de los niños secuestrados por los rusos”. Caram subraya su capacidad de escucha y prudencia: “Es una persona que habla poco y escucha mucho. Pienso que está tomando medidas para empezar a tomar decisiones”. Para Caram, la implicación directa del Papa León podría ser decisiva en la denuncia internacional del secuestro de niños ucranianos, un drama que considera uno de los más silenciados de la guerra.
“León XIV es una persona que habla poco y que escucha mucho. Está tomando medidas para empezar a tomar decisiones”
Un mensaje de paz
Sor Lucía Caram cree que el documental no solo muestra la resistencia de Ucrania, sino que interpela a cada uno de nosotros: “Estoy segura de que nos traerá un mensaje de paz y de reflexión personal para ver cómo podemos construir la paz en el kilómetro cero, en nuestra casa. Pienso que ya hemos llegado tarde, pero aún estamos a tiempo”.
Con acceso a búnkeres y zonas militares restringidas, y con el testimonio directo de las víctimas, Ucrania, resistencia y esperanza se presenta como un relato intenso, íntimo y revelador, capaz de hacernos mirar el drama de la guerra no solo con los ojos, sino también con el corazón, pero con la atención siempre puesta en una paz cada día más necesaria.