Pasar al contenido principal
Catalunya Religió
sinode
Treball del Sínode aquest octubre del 2023 | Vatican News.

Roger Vilaclara –CR A medio camino entre la primera asamblea sinodal que tuvo lugar en octubre de 2023 y la segunda que debe tener lugar el próximo mes de octubre de 2024; son varias las preguntas sobre en qué punto se encuentra este proceso que afronta la Iglesia frente a posibles nuevas propuestas y líneas de trabajo. Hablamos con Enric Termes, vicario episcopal y coordinador del trabajo sinodal en la diócesis de Barcelona. Para él, se trata de un proceso que no terminaba con el Sínodo: "Estamos sentando las bases de un tema que va mucho más allá de la asamblea de octubre". Y, más allá de las posibles propuestas que pueda determinar, asegura que lo importante es "haber ofrecido el espacio a las parroquias para plantear y tratar con calma temas importantes del día a día". 

Termes explica que, tras la primera asamblea del Sínodo de este octubre, el Vaticano pidió dos cosas: difundir el documento de síntesis de la primera sesión y trabajar alguno de los aspectos de lo que había en esa síntesis a nivel de diócesis.

Desde la Conferencia Episcopal Española (CEE) se hizo una propuesta para que cada diócesis pudiera trabajar algunos aspectos de la síntesis de la primera parte del Sínodo. Una propuesta que ha seguido la mayor parte de obispados catalanes, pero que en el caso del arzobispado de Barcelona ha modificado un poco. "Decidimos centrarnos sólo en un tema de la síntesis: la revisión de los organismos de sinodalidad", explica Termes. Una decisión que tomaron porque creían que era una reflexión que podía ayudarles en el proceso de la diócesis de “restauración de comunidades pastorales”. "También pensamos que, aprovechando que el Sínodo es sobre la sinodalidad, había que valorar y ver perspectivas de futuro de los organismos que ya intentan expresar esta sinodalidad", añade.

Este trabajo realizado por las diversas diócesis se envió a Madrid y este 4 de mayo se ha presentado en la Asamblea Sinodal en España que se celebró en la sede de la CEE. El documento resultante de estas aportaciones de las diócesis es un documento que se revisó el mismo 4 de mayo y que, con las nuevas aportaciones, se enviará a la Secretaría General del Sínodo. Este órgano tendrá en cuenta todas estas aportaciones para elaborar el Instrumentum Laboris, el documento oficial de trabajo para los miembros de la asamblea del Sínodo que se reunirán en octubre de 2024.

Además de estas aportaciones de las diócesis, en el último mes también se ha producido un encuentro de unos 200 rectores en Sacrofano, cerca de Roma. Del conjunto del Estado, estuvieron 4 curas que pudieron trabajar las diversas partes del documento e hicieron aportaciones que también se utilizarán para el Instrumentum Laboris.

Por último, de cara a la asamblea de este octubre, la Secretaría General del Sínodo ya avisó de que había temas que difícilmente podrían tratarse con profundidad en las diversas sesiones. Por este motivo, el Papa decidió un listado de temas que se trabajarían en comisiones formadas por miembros de los diversos dicasterios que podían estar implicados y expertos en la materia de la Secretaría del Sínodo.

¿Qué papel han tenido las parroquias en todo ese trabajo?

La constatación general es que, con esta segunda parte del Sínodo, las respuestas "han mermado", dice Termes. Sin embargo, el coordinador del trabajo sinodal en la diócesis de Barcelona asegura que el trabajo del Sínodo siempre ha sido de manera circular, es decir, de regreso al inicio. "Las propuestas y comentarios siempre se han devuelto a los obispados para poder acogerlas, asumir y hablar", añade.

Sin embargo, Termes reconoce que los tempos que pide este proceso tan complejo, en algunos momentos, ha sido difícil. "Siempre ha habido la voluntad de poder devolver el trabajo allá donde ha empezado, pero a veces nos hemos encontrado con poco tiempo o con dificultades por la misma marcha de la vida diocesana", afirma. Aunque en algunas parroquias este trabajo haya sido difícil, Termes subraya la importancia que se ha dado desde el Consejo Pastoral Diocesano y del Consejo Presbiteral del arzobispado.

¿Qué debe esperarse de este Sínodo?

Quien es también vicario episcopal cree que, a menudo, las noticias sobre el Sínodo son “muy reduccionistas”. Habla de las expectativas que se han generado sobre qué temas en el Sínodo y de las respuestas que se han dado hasta el momento. El papa Francisco dice que “la sinodalidad debe ser la forma de hacer y de andar de la Iglesia del tercer milenio”. Y en este sentido, Termes asegura que el Sínodo va "mucho más allá" del evento de octubre. “Cuando acabe la asamblea, el Sínodo no habrá terminado”, dice.

Para él, el Sínodo ha sido una oportunidad para que las parroquias y los arciprestazgos se hayan podido reunir, escuchar, compartir y reflexionar sobre temas importantes de la Iglesia que no suelen tratarse a fondo. “Para mí la clave del Sínodo está aquí: en cómo este estilo y esta implicación de todos la podemos hacer patente cada vez más”, subraya.

Ahora bien, recuerda que temas como el papel de la mujer en la Iglesia o la acogida de todos, "independientemente de que en el redactado aparecen unas siglas o no", son temas que "siguen con mucha firmeza en el trabajo del Sínodo”.

Enric Termes recuerda que el Sínodo "no es decisorio" y que es "un instrumento que ayuda al Papa". La Iglesia "no es un parlamento y no se votan las propuestas". "Nosotros intentamos encontrar un camino de consenso y si puede ser encontrando la unanimidad, mejor", añade. Con todas estas propuestas, pues, la Secretaría General del Sínodo las hará llegar al Papa y será el pontífice quien realice una valoración y traslade unas ideas específicas, si así lo considera.

¿Qué ha cambiado respecto a los demás Sínodos celebrados hasta ahora?

"La escucha de todo el pueblo de Dios". Éste es, para Termas, el gran salto que da el Sínodo sobre sinodalidad. "Los sínodos, hasta ahora, habían hecho muy buen trabajo, pero en el fondo era una reunión de obispos con algunos expertos que reflexionaban sobre algún tema", explica Termes.

Ahora esta idea cambia, y ahora la idea es "escuchemos la voz de todos los bautizados". Y en esto, cada uno aporta su carisma, su ministerio y su especificidad.

¿Cuál es el trabajo de un coordinador del trabajo sinodal?

En los últimos meses, Termes ha ido siguiendo la actualidad del Sínodo que propuso el Papa: ruedas de prensa, presentación de documentos, noticias, entre otros.

También explica que, junto con otras personas del equipo, intenta "dar elementos que puedan ayudar a trabajar lo que se pide". En el caso de los organismos sinodales de la diócesis, Termes hizo una pequeña carta en la que planteaba el tema y dos dinámicas para poder trabajar los aspectos.

Por otro lado, también tiene el encargo de elaborar, a partir de lo que llega del Sínodo, una síntesis que respondan fielmente a lo que se dice en los documentos y que permitan poner en marcha lo que se pide desde la Secretaría General del Sínodo en la diócesis.

Y un último elemento que para Termes es muy importante: orar. “Orar por el Sínodo, rezar por quienes tienen esta responsabilidad de acompañarlo y también por quienes nos representarán en la asamblea”, dice. Son personas que "intentarán aportar lo mejor de ellos y que el espíritu hará mover los corazones", añade.

Us ha agradat poder llegir aquest article? Si voleu que en fem més, podeu fer una petita aportació a través de Bizum al número

Donatiu Bizum

o veure altres maneres d'ajudar Catalunya Religió i poder desgravar el donatiu.