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Catalunya Religió Mié, 02/02/2022 - 17:15

(La Salle) Durante la última semana y siguiendo el procedimiento interno, la congregación de La Salle se ha puesto en contacto en varias ocasiones con el escritor Alejandro Palomas, quien denunció abusos durante su etapa en el colegio de Premià de Mar hace 45 años. Se trata del mismo procedimiento que ha puesto en marcha en otros casos en los últimos años, con respeto a la presunción de inocencia reconocida en la legislación, pero mostrando de forma clara y expresa su petición de perdón a la víctima por el dolor padecido.

En paralelo, la institución religiosa sigue avanzando en dicho procedimiento recabando testimonios de varias personas, profesores de la época, además de compañeros de Alejandro Palomas y otros alumnos del colegio de entonces. El objetivo es tratar de esclarecer por completo los hechos y poner toda esa información a disposición de las autoridades, con independencia de que tengan o no trascendencia penal por el momento en que ocurrieron.

Para asegurar la máxima transparencia y celeridad en estos casos, se considera importante contar con el testimonio directo de la víctima y la plena identificación del autor de los hechos. En cualquier caso, La Salle respeta profundamente la voluntad de Alejandro Palomas de aportar estos detalles al procedimiento o permanecer al margen del mismo, comprendiendo su dolor por estos hechos deleznables que atentan contra los derechos más importantes de las personas y, en especial, de la infancia.

Tolerancia cero y entorno seguro

La Salle cuenta –como es el caso, cada vez más, de otras instituciones dedicadas a la enseñanza– con un protocolo avanzado de ‘Tolerancia cero’ (conocido como ‘Protocolo en situaciones de riesgo por maltratos o abusos a menores’). También cuenta con un ‘Código Ético’ para hacer frente al posible abuso a menores por parte de cualquier miembro de la comunidad educativa.

Ambos procedimientos buscan crear un entorno seguro, protegiendo y velando por la seguridad y protección de los alumnos en cualquier actividad que realicen bajo su tutela. Este protocolo incluye la recogida de información, corroborando los datos objetivos, recabando posibles indicios y estableciendo su verosimilitud; la existencia de un canal interno de alerta temprana habilitado al efecto: proteccion@lasalle.es; la comunicación inmediata a la Fiscalía de todos los hechos de los que se tiene constancia; y la colaboración en la investigación. La implementación del procedimiento se realiza desde el momento en que se recibe cualquier información susceptible de su puesta en marcha.

Compromiso con la verdad y la transparencia

La Salle mantiene un firme compromiso de búsqueda de la verdad y atención a las víctimas de cualquier tipo de abusos, basándose en los principios de defensa de los Derechos del Menor recogidos en la Convención de la ONU y en nuestra Constitución como una obligación legal (con plena colaboración de manera proactiva con la justicia). Pero también como un principio moral, considerando cualquier abuso como un delito inadmisible que atenta contra la moral,
la libertad y la dignidad personales.

La institución educativa sigue fielmente con este protocolo las directrices emanadas de la normativa canónica, en consonancia con los llamamientos que ha realizado en reiteradas ocasiones el papa Francisco. Entre esas directrices se encuentra escuchar de forma empática a la víctima, si esta permite el contacto directo, para poder llevar a cabo todas las acciones pertinentes que contribuyan a la ayuda a la víctima de los abusos, como ha realizado en el caso de Alejandro Palomas.

En los últimos años la institución ha trasladado diferentes denuncias contra religiosos y otros educadores sobre hechos acontecidos previamente a la prescripción del delito y que han sido admitidas a trámite por la Audiencia Nacional. Asimismo, se ha personado en procedimientos penales como acusación popular, algunos de los cuales han acabado en largas penas de cárcel, siendo los casos más recientes el de un profesor del Colegio Maravillas de Madrid en 2017 o el de un centro de acogida en Kenia en 2021.

La Salle reconoce que en el pasado la gestión de estos casos ha podido ser deficiente o las medidas tomadas han podido ser incompletas. Reitera también la necesidad de asegurar una memoria fiel y honesta de dicho pasado, ofreciendo hoy a las posibles víctimas justicia y verdad, así como velando al máximo, con los procedimientos establecidos en la actualidad, para que quienes cometan hechos tan execrables acaben ante los tribunales de justicia y finalmente los casos sean erradicados por completo.

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