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(Glòria Barrete –CR) Las entidades sociales y educativas llevan tiempo alertando de una situación alarmante de desigualdad económica y de vulnerabilidad. A la dificultad para acceder a un trabajo se le suma el encarecimiento de la vida y de los productos y servicios básicos y la imposibilidad en numerosos casos de disponer de una vivienda digna. Ante esta precaria situación resulta difícil y en muchos casos imposible pensar en pagar actividades de ocio. Actividades que para la infancia y la juventud no son un extra, sino una necesidad. ¿Se imaginan qué supone para un niño y joven pasar tres meses de vacaciones en verano sin actividad de ocio? La Fundación Pere Tarrés pone en marcha la campaña de becas Ningún niño sin colonias, un proyecto que este año quiere llegar a becar a seis mil niños y jóvenes, entre ellos, muchos niños refugiados provenientes de Ucrania.

"Queremos conseguir garantizar el acceso al ocio de los niños y jóvenes que necesitan experiencias positivas", ha afirmado Albert Riu, coordinador de la campaña. A menudo, reconoce, se aprecia que el ocio "es un elemento extra, pero nosotros lo queremos poner en el centro, es relevante que ningún niño se quede sin casales y colonias este verano".

El 90% de las becas que se dan en verano en la Fundación Pere Tarrés están destinadas a colonias y casales de verano. "Supone un gran impacto para las familias recibir la beca", explica David Lozano, coordinador del informe sobre las condiciones de vida de las familias que solicitan becas para actividades de verano. El 40% de las familias destinatarias de las becas son familias monoparentales y el 29% son parejas con 3 o más hijos. 3 de cada 4 familias viven por debajo del umbral de la pobreza moderada, y 4 de cada 10 familias tienen ingresos inferiores a 1000 euros mensuales. "Estas becas son una descarga para ellos y tienen un impacto positivo no sólo en el niño, sino en toda la familia".

Rafael Ruiz de Gauna, director adjunto de la Fundación Pere Tarrés y director de la Red de Centros Socioeducativos de la Fundación Pere Tarrés, ha relatado qué ha pasado en 2021 en la Fundación en cuanto a actividades y destinatarios. La Fundación ha atendido a 314. 617 personas beneficiarias, gracias a 4.776 monitores voluntarios, y casi 3 mil trabajadores. la inversión económica de la Fundación ha sido de más de 51 millones de euros, becando a más de 12 mil niños de familias de 58 centros socioeducativos. 

Destacan este año proyectos como el de salud bucodental, el acompañamiento a jóvenes migrantes y los nuevos proyectos sociales para atender a niños y familias refugiadas provenientes de la guerra de Ucrania. Montse Sòria, coordinadora de Acción Social de la Fundación Pere Tarrés, ha expresado los tres proyectos concretos en este ámbito en la ciudad de Barcelona. El proyecto 'familia necesita familia' que gestiona una oficina técnica de acogida en Barcelona; un proyecto del ayuntamiento de Barcelona para ofrecer espacios de ocio y convivencia para niños de Ucrania de 4 a 18 años; y el impulso de becas para participar en las actividades de ocio de Pere Tarrés para este verano.

La campaña Ningún niño sin colonias dio en 2021 más becas que nunca. En 2020 se ofrecieron 3.696 becas y en 2021 se becaron 5.249 niños. "El verano del 2022 será más necesario que nunca". Actividades reparadoras y de crecimiento personal que los niños necesitan. El objetivo de la Fundación para este verano, llegar a las seis mil becas. Se pueden realizar donativos en especie como facilitar productos, alimentos o vehículos; realizar iniciativas solidarias donde el regalo es un donativo; y colaborando económicamente por teléfono, web, bizum o ingreso bancario. "Necesitamos más recursos este año y esperamos llegar".