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(CR) El papa Francisco está más en forma que nunca después de la operación que le dejó varios días fuera de juego. Así lo ha demostrado en el entrevista que se ha emitido este miércoles en la COPE, donde ha hablado durante más de una hora con el periodista Carlos Herrera. La conversación ha dejado varios titulares. El Pontífice ha invitado al Estado español a plantearse una "reconciliación básica de los pueblos" que debe ir por delante de la unidad nacional, ha agradecido que "dos enfermeros me han salvado la vida" y ha desvanecido cualquier duda sobre una posible renuncia. La entrevista también ha tenido un silencio importante: Francisco no ha manifestado si está preparando un viaje a Manresa, como había insinuado en alguna ocasión, ya que Herrera no se lo ha preguntado.

Cuestión nacional

Carlos Herrera ha ido directo al grano y ha preguntado al papa Francisco: "¿qué actitud cree que debe adoptarse ante un planteamiento de ruptura [de España]?". Ante esta cuestión comprometida, Francisco ha puesto por delante "preguntarse si se han reconciliado con su propia historia", un hecho que el Papa ha puesto en duda en el caso español. Recordó la historia del siglo pasado como fuente de heridas sociales y ha invitado a "huir de las ideologías", pero no "claudicar de las propias convicciones". "La unidad nacional es una expresión fascinante, es verdad, la unidad nacional, pero nunca se valorará sin la reconciliación básica de los pueblos", sentenció. Francisco también ha puesto deberes a los políticos: "Cualquier gobierno, sea del signo que sea, tiene que hacerse cargo de la reconciliación (...) como hermanos y no como enemigos".

La conversión ecológica del papa Francisco

A lo largo de la conversación, Francisco ha explicado su proceso de conversión ecológica. Todo comenzó "escuchando los obispos brasileños", preocupados por la conservación de la naturaleza y, especialmente, de la Amazonia. Este primer contacto, en 2007, lo ha recordado como el que despertó su conciencia ecológica y lo llevó a preocuparse cada vez más en este ámbito. "Yo soy un convertido en esto", afirmó. Una conversión que, ya en el Vaticano, lo llevó a reunirse con científicos y teólogos para tener una palabra profética al respecto.

Francisco también ha dejado caer una anécdota sobre la publicación de la Laudati Si'. Meses antes de que la segunda encíclica de su pontificado viera la luz, Francisco se encontró en Estrasburgo con la entonces ministra de Medio Ambiente, Ségolène Royal. La política, que se había enterado del texto que estaba gestando el Pontífice, pidió que adelantara la fecha de publicación. "Necesitamos apoyos [para la cumbre de París]", confesó el Papa que le dijo la ministra. Francisco aceleró la escritura para tener la encíclica a tiempo para París, un encuentro que calificó como "el summum en la toma de conciencia mundial", que se ha ido desinflando.

Con la mirada en la siguiente conferencia de la ONU sobre el cambio climático, que se celebrará en Glasgow con la presencia del Papa si la salud se lo permite, el argentino cree que es momento "de levantar miras y ponernos en línea "para detener la emergencia climática.

Enigma sobre Manresa

Hace poco más de un año, el Ayuntamiento de Manresa y los jesuitas responsables de la Cueva se entrevistaron en el Vaticano con el papa Francisco para invitarle al 500 aniversario de la estancia de San Ignacio en la capital del Bages, un momento crucial en la conversión del santo.

Desde entonces, el Papa se ha manifestado en alguna ocasión pero nunca ha sido claro. "Quizá podré ir a Manresa" dijo en octubre. Este miércoles no ha dado información al respecto ya que Herrera no preguntó a Francisco por su visita a Manresa.