Pasar al contenido principal
Catalunya Religió Vie, 05/11/2021 - 12:22
Galeria d'imatges

(Macià Grau -CR) Este jueves por la noche, la librería Capona de Tarragona ha acogido la presentación del libro Con Poblet en la cabeza y el corazón. El padre Bernat Morgades y su tiempo (1911-1963), de la Editorial P. Visions. Se trata de la biografía del padre Bernat Morgades, el primer monje catalán del Monasterio de Poblet después de 1835, realizada por el historiador Joan B. Culla.

Además del autor, el acto de presentación ha contado con la participación del abad de Poblet, el padre Octavi Vilà, y de Josep Lluís Carod Rovira, que ha valorado el libro como filólogo y ha explicado la importancia del padre Morgades en "la historia de la iglesia catalana". Al tratarse de una figura desconocida para muchos, el acto ha despertado el interés de un gran número de personas provenientes de las comarcas tarraconenses. Encabezadas por una nutrida representación de la familia del padre Bernat Morgades, los asistentes han podido escuchar en primera persona la historia del monje de Poblet, que finalmente ha recibido el reconocimiento que merece su trayectoria.

Una sorpresa positiva para la iglesia catalana

El padre Octavi Vilà ha definido la publicación de este libro como un "sorpresa positiva", que ha servido para "recuperar la dignidad de este monje". El mismo abad ha reconocido que esta obra finalmente hace justicia a la figura del padre Morgades, y es por eso que ha agradecido al autor todo el trabajo de investigación, que incluso le ha llevado a los archivos de la orden del Cister, en Roma.

Ésta es la primera biografía hecha por Joan B. Culla, que precisamente ha empezado adentrándose en la vertiente eclesiástica, un ámbito en el que ha explicado que todavía hay un largo camino por recorrer: “He podido constatar que a nivel catalán faltan biografías de eclesiásticos, como por ejemplo de los arzobispos o los obispos de las diócesis. En concreto, echo de menos muchas de la época del franquismo, es raro que nadie se haya detenido a estudiar figuras como por ejemplo la del arzobispo de Tarragona Benjamín de Arriba y Castro”.

En esta misma dirección, Josep Lluís Carod Rovira, también ha incidido en la importancia de esta biografía, que ha permitido dar luz a la vida del padre Morgades, un monje del que hasta el momento se tenía un gran desconocimiento. Como ha manifestado, ahora comienza "una nueva etapa, donde su figura ya no se olvidará, y el libro lo ha hecho posible".

Para continuar con la difusión de la figura de este monje de Poblet, de la misma forma que se ha hecho en Tarragona, también está previsto se haga una presentación del libro en Barcelona, ​​el 16 de noviembre a las 19h, en la librería Ona (C/ Pau Claris, 94).

La primera vocación catalana en más de un siglo

Uno de los datos de la trayectoria del padre Morgades que llaman más la atención es que se trata de la primera vocación catalana en más de un siglo. Tras la desamortización de 1835, el monasterio de Poblet no recuperó la vida monástica hasta 1940, con la llegada de cuatro cistercienses italianos. Fue entonces cuando, procedente de la Espluga de Francolí, entró en el monasterio el padre Bernat Morgades.

Una vez en el monasterio, el padre Morgades realizó un gran número de tareas para recuperar el cenobio, como la recaudación de recursos económicos, a través de la divulgación de su historia con conferencias, artículos y libros. En 1945 fundó la Hermandad de Poblet, como ha explicado durante la presentación el padre Octavi Vilà: “El padre Morgades puso los cimientos, la semilla de una Hermandad que todavía hoy sigue activa, y permite que los laicos puedan ayudar al monasterio ”.

Tras la muerte del mecenas de Reus Eduard Toda, el padre Morgades fue la persona capital en la restauración del monasterio. Finalmente, en 1952, tras traiciones internas dentro de la comunidad de Poblet y el orden, el visitador general de la orden cisterciense Mateo Quatember represarió y expatrió al padre Morgades. Le acusaron de catalanista y separatista, y le prohibieron acercarse a Poblet y hacer misa en la diócesis tarraconense.

Fue destinado a Francia, hasta que en 1963 regresó a Cataluña, con la voluntad de morir en Poblet. El libro, como ha explicado el autor, ha sido posible en gran parte gracias a “la perseverancia de la familia Morgades, al mantener viva la memoria del padre Morgades, conservando cuidadosamente toda su correspondencia”, además de la información que ha encontrado en los archivos de Poblet y de la Orden del Cister, en Roma.

De esta forma, Culla ha podido hacer justicia recuperando la figura del padre Bernat, y con su llamada, en un futuro es posible que se recuperen trayectorias de otros presbíteros olvidados que también lucharon por la supervivencia de la iglesia catalana durante la dictadura del franquismo.

Us ha agradat poder llegir aquest article? Si voleu que en fem més, podeu fer una petita aportació a través de Bizum al número

Imagen
Donatiu Bizum

o veure altres maneres d'ajudar Catalunya Religió i poder desgravar el donatiu.