Voleu rebre les notícies?

Subscriviu-vos al butlletí gratuït

Per saber-ne més

Como explica el arzobispo Lluís Martínez Sistach "hacía casi seiscientos años que los Papas no renunciaban y la sede de Roma quedaba vacante por la muerte del Santo Padre. Benedicto XVI ha roto esta larga tradición a la que estábamos acostumbrados y ha renunciado. Para todos fue una sorpresa, algo inédito."