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Durante este fin de semana se ha celebrado el 8 Congreso de la Unión de Comunidades Islámicas de Cataluña (UCIDE-CAT) con el lema Pluralismo religioso y ciudadanía: lo público y lo privado. He tenido la oportunidad de participar en algunas de sus sesiones y hablar sobre religión y política en el contexto de las sociedades de las dos orillas del Mediterráneo. Previamente, se había reflexionado sobre la dimensión pública y privada de la práctica religiosa, la teología feminista y su vinculación con la construcción de la ciudadanía, y el valor del diálogo interreligiós. También se ha debatido sobre la práctica religiosa y su encaje en el contexto de la laicidad de las instituciones públicas y su protección por una normativa que favorece la libertad religiosa.

Todas las intervenciones han girado sobre varios aspectos relacionados con la construcción del sentimiento de ciudadanía por parte de los ciudadanos que son musulmanes. Ha habido un gran acuerdo en indicar que los ciudadanos musulmanes en Cataluña, personas que tienen unos derechos y deberes, tienen una voluntad clara e incuestionable de sentirse partícipes en la construcción de la sociedad porque esta es su casa, al margen de cual sea su país de origen. Varias intervenciones han afirmado la necesidad de dar visibilidad a la realidad de los catalanes musulmanes a partir de su compromiso en la construcción del tejido social de Cataluña. Han sido unas magníficas jornadas que muestran la diversidad religiosa en Cataluña es un grande activo para la cohesión social de la nuestro sociedad y evidencian el buen trabajo de UCIDE-CAT en las comunidades musulmanas catalanas.