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1. El papa Francisco ha recordado a los Reyes de España en su encuentro en el Vaticano -entre otras cuestiones sociales, eclesiales y de existencia cristiana- los derechos de los pueblos. Lo ha hecho al entregar a Felipe y Leticia un ejemplar de la exhortación apostólica Evangelii gaudium (La joya del Evangelio). Entregar a los Reyes este documento de 288 puntos, que es el programa de su pontificado, es un gesto intencionado, y no meramente protocolario, por parte de un hombre transparente y directo como Jorge Bergoglio. Esto es muy interesante desde la perspectiva de los ciudadanos, católicos o no, que viven en una Catalunya en proceso soberanista democrático y pacífico.

2. Francisco habla de la cultura específica de cada pueblo. "Este pueblo de Dios se encarna en los pueblos de la tierra, cada uno de los cuales tiene su propia cultura (...) Cada pueblo, en su devenir histórico, desarrolla su propia cultura con legítima autonomía" (115) .

3. Francisco reconoce el carácter de sujeto colectivo de cada pueblo. "Los distintos pueblos en que ha sido inculturado el Evangelio son sujetos colectivos activos, agentes de la evangelización. Esto es así porque cada pueblo es el creador de su cultura y el protagonista de su historia "(122).

4. Francisco apela a la independencia y a la solidaridad. "La paz se funda no sólo en el respeto de los derechos del hombre, sino también en el de los derechos de los pueblos (...) Respetando la independencia y la cultura de cada nación, hay que recordar siempre que el planeta es de toda la humanidad y para toda la humanidad (...) Necesitamos crecer en una solidaridad que debe permitir a todos los pueblos llegar a ser por sí mismos artífices de su destino "(190).

5. Francisco recalca que la voluntad del pueblo no puede ser sustituida por supuestas élites. "El autor principal, el sujeto histórico de este proceso, es la gente y su cultura, no es una clase, una fracción, un grupo, una élite. No necesitamos un proyecto de unos pocos para unos pocos, o una minoría ilustrada o testimonial que se apropie de un sentimiento colectivo "(239).

6. Francisco afirma que todo conflicto debe resolverse por la vía pacífica y sin violencia. "Las armas y la represión violenta, más que aportar soluciones, crean nuevos y peores conflictos" (60).

7. Una acotación final. Francisco escribe en la Evangelii gaudium entregada a los Reyes que los cristianos y los obispos no son príncipes. "Queda claro que Jesucristo no nos quiere como príncipes que miran despectivamente sino como hombres y mujeres de pueblo" (271).