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En la semana de Pascua, el Fórum Europeo de la Enseñanza de la Religión en la Escuela (ERE) ha celebrado su decimosexto encuentro en la ciudad de Praga. Estos encuentros se realizan cada dos años, y los participantes en el Fórum proceden de diversos países de la Unión Europea. Es esta ocasión, la reflexión y el debate se ha centrado en un tema muy significativo: Salir a la periferia del Cristianismo. La clase de Religión, un nuevo «Atrio de los Gentiles».
 
El tema se había escogido como muestra de sintonía con expresiones bien conocidas de los papas Benedicto XVI y Francisco. Los dos se han referido a un nuevo Atrio de los Gentiles en el contexto de la situación en que se encuentra la Iglesia en los países occidentales, en relación con la necesidad de una nueva evangelización. Por su parte, a menudo el papa Francisco repite que la Iglesia tiene que salir de sí misma e ir a las periferias existenciales y, en particular a las personas que se han alejado de ella y también a las que todavía no han tenido la oportunidad de conocer a Jesús. 
 
En este encuentro el Fórum Europeo de la ERE ha fijado su atención en un hecho que se ha convertido en habitual tanto en las escuelas públicas como en las escuelas católicas: las clases de Religión Católica son frecuentadas por creyentes católicos, estudiantes que han sido bautizados pero no se sienten vinculados a la Iglesia, creyentes de otras confesiones e hijos de familias que no tienen creencias religiosas. 
 
En el año 2009 el papa Benedicto XVI escribió: «Hoy la Iglesia debería abrir una especie de Atrio de los Gentiles en el que los hombres pudiesen establecer contacto con Dios aún sin conocerle, antes de haber tenido acceso a su misterio. La vida de la Iglesia está también al servicio de estas personas. Hoy ya no basta el diálogo interreligioso; también es necesario el diálogo con aquellos para los cuales la religión es algo extraño, con aquellos que no saben nada de Dios pero no quieren vivir sin Él, sino acercarse un poco a Él, aunque para ellos siga siendo el Dios desconocido».
 
Y el papa Francisco: «Jesús inició el anuncio de la Buena Nueva en la Galilea de los gentiles,encrucijada de personas de razas, culturas y religiones distintas. En muchos aspectos, este contexto se asemeja al mundo de hoy. Los cambios profundos que han conducido a la difusión cada día más amplia de sociedades multiculturales exigen, a todos los que trabajan en el mundo de la educación, la implicación en itinerarios educativos de intercambio y de diálogo, con una fidelidad valiente e innovadora que conjugue la identidad católica con las distintas almas de la sociedad multicultural». Y también: «Hoy un espacio peculiar es el de los llamados nuevos Areópagos, como el Atrio de los Gentiles, donde creyentes y no creyentes pueden dialogar sobre temas fundamentales de la ética, el arte y la ciencia, y sobre la búsqueda de la trascendencia. Este también es un camino de paz para nuestro mundo herido». 
 
Estas ideas han hecho que la clase de Religión Católica sea concebida como un nuevo Atrio de los Gentiles en el cual personas de culturas y sensibilidades religiosas distintas tienen la oportunidad de conocer la realidad del Cristianismo y el lugar que la religión ocupa en la vida de muchas familias, adoptando así una actitud ce comprensión ante diversas creencias religiosas y de diálogo entre creyentes y no creyentes, en un clima de respeto mutuo.